En cien meses, los ingresos crecieron más de 7.500% en términos nominales, sin embargo los argentinos perdieron poder de compra
26.03.2026 • 08:11hs • Balance
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Más plata en el bolsillo, pero menos en el changuito: qué pasó con los salarios
En ocho años, los salarios formales crecieron más de 7.500%, pero los precios subieron 8.509%.
El desfasaje provocó una pérdida de poder de compra del 11,38%, que impacta directamente en el acceso a bienes básicos.
En septiembre de 2017, un trabajador registrado del sector privado cobraba en promedio $25.271 brutos (unos $20.974 netos).
Cien meses después, en diciembre de 2025, la remuneración bruta alcanzó $1.928.028 y la neta $1.600.263. Esto implica un aumento nominal del 7.529% en el período analizado.
Los datos corresponden al sector privado formal, que suele tener mejores ingresos que los trabajadores informales o estatales, y que se trata de cifras "sin estacionalidad", es decir, sin el impacto del aguinaldo de diciembre.
Sueldos vs. inflación
Por otra parte, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un incremento del 8.509% entre septiembre de 2017 y diciembre de 2025. Esto significa que los precios subieron 980 puntos porcentuales más que los salarios en el mismo período.
La inflación se mantuvo en niveles de dos dígitos anuales bajo las gestiones de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, lo que obligó a constantes ajustes salariales que nunca lograron equiparar el ritmo de los precios.
La diferencia entre inflación y salarios se tradujo en una pérdida de poder de compra del 11,38%. Para que los trabajadores no hubieran perdido capacidad adquisitiva, el ingreso promedio debería haber sido de $2.175.580 brutos o $1.805.731 netos.
A modo de ejemplo, con el sueldo promedio actual se pueden comprar 17,4% menos productos básicos que hace 100 meses.
En 2017, el costo total de la canasta -con 58 productos básicos- relevada por INDEC era de $3.520,76, lo que equivalía a casi seis veces el salario neto promedio.
Mientras que en diciembre de 2025, la canasta costaba $325.370,30, y con el ingreso neto de $1.600.263 solo se podían comprar 4,92 veces la canasta.
Aunque la pérdida de poder adquisitivo no afecta de manera uniforme a todos los sectores, los trabajadores hoy acceden a menos bienes esenciales que hace ocho años.