El retroceso borra gran parte del rally previo y coincide con un avance de activos digitales que ganan lugar en el escenario global
22.03.2026 • 13:04hs • Turbulencia
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Semana negra para el oro mientras Bitcoin avanza y sacude su rol como refugio
El oro acaba de registrar una caída histórica del 11% en una sola semana, la peor desde 1983. Desde el comienzo del conflicto con Irán, el metal lleva una baja sostenida que supera el 14%.
Este escenario pone en duda su rol tradicional como refugio seguro en tiempos de crisis.
Mientras tanto, el Bitcoin logró avanzar más de 11,6% en el mismo período. La combinación de tasas altas en Estados Unidos, un dólar fortalecido y la incertidumbre geopolítica reconfiguraron el mapa de refugios financieros.
El viernes, el oro cerró en u$S4.488 por onza, después de caer 3,5% en la jornada, completando su peor semana en más de cuatro décadas y dejando atrás gran parte de las ganancias recientes.
En enero, el oro había alcanzado un hito histórico al superar los u$s5.000 por onza troy por primera vez, e incluso llegó a rozar los u$s5.500 hacia fines de ese mes, antes de cambiar la tendencia.
Algunos de los factores que explicaron esta baja son:
- Política monetaria de la Fed: las expectativas de que las tasas de interés se mantengan altas por más tiempo restan atractivo al oro
- Fortaleza del dólar: un billete verde más sólido presiona a la baja el precio del metal
- Toma de ganancias: tras un rally previo, muchos inversores decidieron cerrar posiciones
Que podría pasar con el oro en los próximos meses
A pesar del desplome, algunos analistas todavía ven margen para que el oro recupere atractivo en los próximos meses. La expectativa de que el dólar pierda fuerza y la tensión geopolítica que persiste son factores que podrían volver a dirigir la demanda hacia el metal.
El economista Ed Yardeni es uno de los que se mantiene optimista y proyecta un precio cercano a los u$s6.000 hacia fin de año.
No obstante, Yardeni explicó que podría ajustar esa meta a u$s5.000 si el precio sigue sin responder a factores que normalmente deberían impulsarlo, como la inflación en alza, las tensiones internacionales y el aumento de la deuda en Estados Unido.
La caída del oro y el repunte de Bitcoin podrían reflejar un cambio de paradigma en las preferencias de inversión y cuestionar cuál de los dos cumple mejor la función de refugio.