Los directores financieros argentinos (CFO, por sus siglas en inglés) proyectan que la inflación se mantendrá en torno al 30% durante 2026, limitando las expectativas de baja en el corto plazo.
En ese sentido, los CFO de las principales compañías del país ya incorporaron en sus presupuestos un escenario de inflación elevada.
El 73% estima que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará entre el 20% y el 30%, aunque la mayoría cree que se ubicará más cerca del techo de ese rango.
Solo un 4% prevé un nivel superior al 30%, mientras que un cuarto de los encuestados confía en que podría descender por debajo del 20%.
Según el informe de la consultora BDO Argentina, la inflación muestra una trayectoria estabilizada, pero con una inercia que la mantiene en niveles altos.
Esta situación genera asimetrías entre costos y precios, obligando a las empresas a revisar márgenes y estrategias de inversión.
Los CFO ajustan sus estrategias frente a la inflación
Frente a este panorama, los CFO anticipan movimientos defensivos:
- 55% planea reinvertir utilidades dentro de sus compañías
- 47% recurrirá al crédito bancario para sostener operaciones
- 25% evalúa acudir al mercado de capitales en busca de financiamiento
"Los CFO coinciden en que 2026 será un año definido por dos fuerzas estratégicas: por un lado, la capacidad competitiva real de las organizaciones y, por otro, la habilidad del management para liderar transformaciones profundas", explicó Fernando Garabato, director del informe.
Y agregó que "el financiamiento para impulsar esas transformaciones provendrá, en primera instancia, de la reinversión de utilidades, seguido por el crédito bancario".
No obstante, para el ejecutivo, estas fuentes serán insuficientes en muchos casos "y algunas compañías deberán recurrir a aportes de capital o a procesos más amplios de reestructuración financiera".
La visión de los CFO refleja un clima de desconfianza respecto a una baja significativa de la inflación en el corto plazo.
Mientras el Gobierno apuesta a una desaceleración en los próximos meses, las empresas se preparan para operar en un entorno de precios altos, ajustando márgenes y buscando financiamiento para sostener su actividad.