Bitcoin (BTC) volvió al medio del ring. Después de caer hasta la zona de u$s63.000 tras la escalada entre EE.UU, Israel e Irán, el precio rebotó y se estabiliza cerca de los u$s70.000.
El dato no es menor, en un contexto de aversión global al riesgo, con un petróleo que escaló casi 13%, oro en máximos de un mes y Wall Street en rojo, el activo no profundizó la caída.
La capitalización total del mercado está prácticamente donde estaba hace una semana: es decir, el mundo cambió, pero el pricing cripto no entró en modo pánico.
Hubo liquidaciones por más de u$s300 millones en posiciones largas apalancadas, pero el movimiento fue contenido.
No hubo cascada sistémica ni evaporación masiva de interés abierto.
El open interest en futuros retrocedió apenas 2%, hasta la zona de u$s93.780 millones, todavía por encima de mínimos recientes.
Lo que dicen las opciones
Al analizar el mercado de derivados, el mensaje es similar. Las tasas de funding en los contratos perpetuos de Bitcoin y Ether están levemente negativas. Eso refleja un sesgo algo bajista, pero no extremo. No hay euforia, pero tampoco capitulación.
En opciones, las puts de corto plazo cotizan con una prima de volatilidad de entre 8% y 10% sobre las calls. La put de u$s60.000 es la más demandada. Hay cobertura a la baja. Hay miedo táctico. Pero no hay crash pricing.
El índice de volatilidad implícita a 30 días (BVIV) ronda 58%-59%, dentro del rango de la semana pasada.
En otras palabras, la guerra no disparó un régimen nuevo de volatilidad. El mercado está comprando seguro, no vendiendo la casa.
Los flujos en bloques muestran demanda por spreads bajistas con puts:
- estrategias defensivas
- no apuestas apocalípticas.
Eso sugiere que los institucionales están protegiendo downside sin countrabandonar exposición.
Qué pasa con Bitcoin en las últimas semanas
Desde febrero, Bitcoin se mueve en un rango amplio entre u$s62.500 y u$s70.000. La escalada geopolítica testeó el piso, pero no lo rompió. El rebote rápido hacia la zona media del rango indica que, por ahora, el escenario base es contención del conflicto.
Carolina Gama, Country Manager de Bitget para la Argentina, explica a iProUP que la escalada del conflicto entre EE.UU. e Irán impulsa la dinámica clásica de aversión al riesgo en los mercados globales.
"Bitcoin y las principales criptomonedas inicialmente cayeron con fuerza hacia los u$s63.000 tras los titulares sobre el ataque, antes de estabilizarse en la zona de los u$s66.000, reflejando su continua correlación con la renta variable en períodos de mayor incertidumbre", apunta.
Al mismo tiempo, destaca que el petróleo avanzó por encima de los u$s80 ante los temores de interrupciones en el suministro, mientras que el oro repuntó como refugio tradicional, evidenciando la divergencia entre activos de riesgo y posiciones defensivas.
Sobre los datos de derivados, Gama resalta que refuerzan este escenario más cauteloso. "El interés abierto (OI) de los futuros de Bitcoin cayó a u$s43.000 millones el lunes, frente a 44.000 millones el día anterior, el nivel más bajo desde noviembre de 2024. El movimiento subraya la reducción del interés del inversor minorista, que había alcanzado un pico de aproximadamente u$s 94.000 millones en octubre".
"Esta combinación de incertidumbre macroeconómica y contracción en el mercado de derivados sugiere que Bitcoin podría seguir siendo sensible a nuevos desarrollos geopolíticos en el corto plazo. Aun así, entornos de mayor volatilidad suelen generar oportunidades selectivas, lo que exige disciplina, una lectura cuidadosa del escenario y una adecuada gestión del riesgo por parte de los participantes del mercado", concluye.
Del mini pánico a la normalización
Patricio Mesri, CEO de Bybit para América Latina, agrega a iProUP que el conflicto en Medio Oriente –como ocurre con cualquier evento geopolítico de alto impacto– genera en un primer momento un shock en todos los mercados, incluido el cripto.
Destaca que frente al inicio de una escalada, es habitual ver episodios de volatilidad, ventas rápidas y cierto ‘mini pánico’, con inversores que deciden liquidar posiciones para refugiarse en dólares.
Sin embargo, la lectura de Mesri es que se trata, muy probablemente, "de un evento de carácter temporal". De hecho, grandes fondos internacionales e incluso bancos de inversión como JP Morgan han señalado que no hay fundamentos estructurales que justifiquen una salida masiva hacia liquidez. "Los fundamentos macro y la dinámica propia del ecosistema cripto permanecen sólidos", ratifica el experto.
Mesri recuerda que cada vez que el conflicto mostró señales de desaceleración o contención, "el mercado comenzó a normalizarse rápidamente. Lo estamos viendo en la recuperación del precio de Bitcoin, que volvió a ubicarse por encima de los u$s69.000, reflejando que la demanda estructural sigue presente", comenta.
"Estos episodios generan volatilidad de corto plazo, pero no necesariamente alteran la tendencia de fondo. El mercado cripto demuestra resiliencia frente a eventos globales y, cuando la tensión se modera, los precios tienden a estabilizarse con rapidez", concluyé.