El mercado financiero global dejó de procesar el shock inicial para centrarse en una sola pregunta: ¿cuánto tiempo pueden sostenerse los precios actuales si el conflicto en Medio Oriente se prolonga? 

Con la Casa Blanca estimando una intervención de hasta cinco semanas y el crudo amenazando con perforar el techo de los u$s100, Bitcoin (BTC) se encamina a una prueba de fuego que definirá su rol para 2026.

Consultados sobre el corto plazo, expertos responden a iProUP si asoma un rebote técnico o estamos frente a una trampa de liquidez. "En los próximos 15 a 30 días, la volatilidad será la norma", precisa el analista financiero Pedro Martínez.

"Después del rebote desde u$s63.000 hasta la zona de los u$s69.000, el mercado cripto muestra una resiliencia que las bolsas tradicionales envidian", añade. No obstante, especialistas advierten que este optimismo podría ser prematuro si la logística en el Estrecho de Ormuz (uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo) no se normaliza.

"Lo que veremos en las próximas ruedas es una lucha feroz por la narrativa", puntualiza a iProUP Belén González, analista financiera. "Si el conflicto se estanca en una guerra de desgaste de cinco semanas, como sugiere Trump, Bitcoin funcionará como un activo de alta velocidad".

La especialista profundiza: "Capturará el pánico primero, pero también será el primero en buscar nuevos máximos en cuanto aparezca una señal de tregua o de control de daños en el suministro de crudo".

El mediano plazo: El fantasma del IPC al 5% y la reacción de la Fed

Para el horizonte de 60 a 90 días, el riesgo no es militar, sino monetario. La proyección de JPMorgan es clara: un petróleo caro por tiempo prolongado empujará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE.UU. hacia el 5%. Este escenario plantea tres proyecciones críticas:

"Frente al inicio de una escalada, es habitual ver episodios de volatilidad, ventas rápidas y cierto ‘mini pánico’, con inversores que deciden liquidar posiciones para refugiarse en dólares", puntualiza Patricio Mesri, CEO de Bybit para América Latina.

Define la situación de estos días como temporal y es contudente sobre el futuro: "Los fundamentos macro y la dinámica propia del ecosistema cripto permanecen sólidos".

Análisis Técnico: los niveles que definirán la tendencia

Desde una perspectiva de gráficos, el mercado se encuentra en zona de decisión. González especifica que el control bajista sigue latente mientras no se recupere con volumen la media móvil de 21 días (indicador que se calcula sumando los precios de cierre de los últimos 21 días y dividiendo el total entre 21). La especialista plantea dos posibilidades.

Uno de los fenómenos más interesantes para los próximos meses es la posible pérdida de brillo del oro frente a su versión digital. Con la onza en torno a los u$s5.324, el metal precioso ofreció señales de cansancio técnico.

"El oro está 'dañado' estructuralmente porque no ofrece la misma agilidad que el oro tokenizado o el propio Bitcoin en un mundo que opera 24/7", explica a iProUP el analista Rodrigo Mansilla.

Según esta visión, veríamos una rotación de capital: inversores que liquidan oro (tras alcanzar máximos) para entrar en Bitcoin, aprovechando que este último todavía se encuentra por debajo de su máximo potencial para 2026.

Pasando en limpio, Bitcoin dejó de ser una apuesta especulativa para convertirse en el termómetro de la liquidez global. En las próximas semanas, el precio no se moverá por lo que digan los gráficos de cripto, sino por lo que suceda en las costas de Irán y en los surtidores de los Estados Unidos.

Si el conflicto se encuadra en el plazo de un mes, el mercado podría vivir un "alivio masivo". Pero si Ormuz se cierra de forma permanente, entraremos en un invierno energético que obligará a Bitcoin a demostrar, por primera vez en su historia, si es capaz de ser el refugio definitivo contra una inflación impulsada por la escasez física.

Te puede interesar