Bitcoin perforó este sábado el nivel de los u$s64.000 tras conocerse el ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra Irán, generando una reacción inmediata en los mercados financieros internacionales.
La principal criptomoneda retrocedió aproximadamente un 3,8%, mientras el conjunto de activos digitales sufrió una pérdida superior a los u$s128.000 millones en capitalización total en cuestión de horas.
Impacto geopolítico inmediato en las criptomonedas
El fuerte movimiento bajista se produjo tras la ofensiva lanzada este sábado por Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, luego de varias semanas marcadas por advertencias y amenazas de intervención militar directa.
Ambos países bombardearon distintas ciudades estratégicas, lo que motivó una respuesta inmediata desde Teherán con el envío de misiles y drones, mientras diplomáticos estadounidenses en el Golfo y civiles israelíes recibieron instrucciones de refugiarse.
De acuerdo con datos relevados por Bloomberg, Bitcoin registró una caída del 3,8% hasta los u$s63.038, al tiempo que Ethereum descendió 4,5% y se ubicó en torno a los u$s1.835.
El impacto no se limitó a los precios individuales, ya que la capitalización total del mercado cripto se redujo en aproximadamente u$s128.000 millones inmediatamente después de conocerse la noticia, según cifras citadas de CoinGecko.
En el caso de Bitcoin, el retroceso profundiza una tendencia vendedora que se arrastra desde hace meses, iniciada poco después de que la moneda alcanzara un máximo superior a los u$s126.000 en octubre.
Febrero marcó un mes complejo y con menor apetito por riesgo
El mercado de criptomonedas ya mostraba señales de debilidad en la jornada previa, cuando tras comenzar con subas, Bitcoin retrocedía 2,5% en 24 horas hasta la zona de los u$s65.945, acumulando en febrero una baja del 16%.
Ethereum replicaba la dinámica negativa con un descenso de 4,9% hasta los u$s1.930, mientras que entre las principales altcoins predominaban números rojos, con caídas destacadas en Ripple de 3,7% y Solana de 4,3%.
La recuperación observada entre miércoles y jueves, impulsada por una liquidación masiva de posiciones cortas que devolvió algo de confianza al mercado, no logró consolidar un cambio de tendencia sostenido.
El interés por activos de riesgo continúa limitado, en un escenario donde los inversores privilegian liquidez y cobertura ante la creciente incertidumbre internacional y la volatilidad macroeconómica.
En términos mensuales, Bitcoin acumula una contracción de 25,73%, afectado por la incertidumbre geopolítica, la política arancelaria de Donald Trump en Estados Unidos y la cautela inversora frente al posible impacto económico de la inteligencia artificial.