La provincia de Entre Ríos lanzó una emisión de bonos en dólares por hasta u$s500 millones en la plaza financiera de Nueva York, en lo que representa su retorno a los mercados internacionales de crédito después de varios años sin colocaciones de este tipo.
La operación, liderada por el gobierno provincial bajo la gestión del gobernador Rogelio Frigerio, contempla un título con plazo de vencimiento a siete años y tasa fija que se determinará a través de un proceso de licitación entre los inversores interesados.
De esta forma, el instrumento prevé el pago de intereses semestrales y la amortización del capital en tres cuotas anuales consecutivas.
Objetivos de la emisión
Los fondos captados tendrán una doble finalidad:
- Mejorar el perfil de vencimiento de la deuda provincial mediante la recompra de títulos que vencen en 2028, un movimiento que permite estirar plazos y aliviar presiones de corto plazo.
- Financiar obras de infraestructura y servicios públicos en la provincia, incluyendo proyectos en sectores claves como puertos, rutas, salud, educación y vivienda.
Este paso posiciona a Entre Ríos como la cuarta jurisdicción subnacional argentina en regresar al mercado de deuda en dólares después de las colocaciones recientes realizadas por Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
¿Por qué importa el paso que dio la provincia?
La emisión se produce en un contexto de mayor actividad de colocación de deuda en el exterior por parte de provincias y empresas argentinas, que en los últimos meses acumulan miles de millones de dólares entre bonos corporativos y públicos.
Este flujo de dólares resulta significativo para el mercado cambiario, ya que una parte de esos fondos se utiliza localmente para necesidades de capital e impacta en la oferta de divisas.
Por otro lado, este regreso a los mercados internacionales no está exento de desafíos, ya que Argentina mantiene indicadores de riesgo país elevados, lo que condiciona las condiciones de financiamiento externo.
Sin embargo, la reciente compresión de los rendimientos de los bonos en dólares y una mayor demanda por activos de renta fija están generando un escenario que facilita nuevas emisiones, incluso bajo legislación extranjera.