Bitcoin atraviesa su mes más complicado en casi cuatro años. La principal criptomoneda acumula una caída cercana al 19% en febrero y se encamina a su peor desempeño mensual desde junio de 2022, cuando el colapso de TerraUSD desató una crisis sistémica en la industria.

El retroceso no ocurre en el vacío. La baja se da en un contexto global de mayor aversión al riesgo tras el anuncio del presidente Trump de elevar los aranceles globales al 15%, lo que reactivó el modo risk off en los mercados. En ese escenario, Bitcoin volvió a comportarse como un activo de riesgo más, lejos de la narrativa de "oro digital".

Bitcoin: caída récord y sin catalizadores

De confirmarse el cierre negativo, será la quinta caída mensual consecutiva para Bitcoin, su racha bajista más extensa desde 2018. La dinámica refleja un mercado que perdió momentum desde octubre y que hoy carece de catalizadores inmediatos.

A nivel técnico, el foco está puesto en la zona de los u$s60.000. Ese nivel aparece como soporte clave de corto plazo. Más abajo, el promedio móvil de 200 semanas –en torno a los u$s58.500– funciona como línea divisoria entre corrección controlada y ajuste más profundo. Una ruptura sostenida por debajo de ese rango podría acelerar ventas.

El analista de mercados Iván Bolé traza un diagnóstico contundente sobre el momento que atraviesa el activo virtual líder. Señala a iProUP, que en octubre se dio por finalizado el impulso alcista iniciado en noviembre de 2022. Y, como marca el manual, a todo impulso le sigue una corrección.

"No es una anomalía ni un evento extraordinario: es parte natural del ciclo. Tan inevitable, dice, como la gravedad o el paso del tiempo". "Lo que estamos viendo, entonces, no es un accidente, sino un mercado bajista en desarrollo", asegura el experto.

El futuro de bitcoin según el análisis técnico

Según su lectura, el precio se encontraría en el tramo final –o muy próximo al final– de la primera fase de ese bear market. Un ciclo correctivo que, casi forzosamente, tendría tres etapas:

"En términos de la teoría de Elliott, se trataría de una estructura en ABC", señala Bolé. Desde el análisis técnico clásico, identifica un primer soporte relevante en una franja amplia, entre u$s49.000 y 53.000. Esa zona puede funcionar como piso de esta primera pata bajista.

Sin embargo, advierte que si se pierde ese nivel, el panorama se complica: "Existe un vacío de volumen primero hasta los u$s43.000 y luego una zona mucho más profunda que podría extenderse hacia los u$s32.000 o incluso u$s27.500", indica.

La lógica detrás de esos "vacíos" es clara. Las subas exageradas, eufóricas y sostenidas –como el rally del 70% casi sin pausas– generan desequilibrios de precio. Cuando el mercado avanza sin consolidar, deja zonas con poco volumen negociado, terrenos baldíos donde no hay demasiada defensa compradora. Y cuando corrige, lo hace con la misma desproporción con la que subió.

En el marco mensual, Bolé observa que Bitcoin se apoya en un soporte dinámico, una línea oblicua que conecta los máximos entre marzo y octubre de 2024, justo antes de la aceleración que llevó el precio a los u$s100.000 y luego a los u$s126.000. Esa referencia técnica es clave para evaluar si esta primera fase puede concluir allí.

"¿Puede terminar la corrección en esa zona? Es posible, pero no es el escenario más probable". Para el analista, la mayor probabilidad sigue siendo la continuidad bajista. Ese soporte, en todo caso, marcaría el final de la Onda A, es decir, apenas la primera parte del proceso.

Luego vendría la Onda B, el rebote. Un movimiento que aliviaría a los inversores y entusiasmaría nuevamente al mercado.

Puede ser fuerte y llevar el precio hacia los u$s98.000, 100.000 o incluso 104.000-106.000 si se extiende. Pero advierte que esta es la fase más impredecible del ciclo: también puede ser un rebote débil, similar al de 2022, agotándose en la zona de u$s80.000-86.000.

La Onda C, la etapa final, aún queda lejos, pero el proceso completo puede extenderse como mínimo durante todo 2026. En el escenario más benigno, esa fase solo replicaría los mínimos de la Onda A, entre u$s49.000 y u$s52.000. En un escenario más adverso, los objetivos técnicos actuales oscilan en un rango amplio entre u$s20.500 y u$s37.000.

¿Qué debería ocurrir para invalidar esta visión bajista? "Volumen comprador sostenido y una recuperación clara del sector tecnológico, cuyos gráficos muestran comportamientos muy similares al de Bitcoin. También debería disiparse el temor a una burbuja en inteligencia artificial y el miedo a un impacto negativo masivo sobre empleo y consumo. Por ahora, nada de eso se verifica", responde Bolé

Bitcoin: el mercado entra en zona de miedo

Matias Part, analista de Bitget, comenta a iProUP que la caída de 49% de Bitcoin desde el máximo histórico de u$s126.200 de octubre no es solo porcentual.

"Técnicamente el activo se encuentra en una tendencia bajista clara. El precio opera muy por debajo de la media móvil semanal (u$s117.950) y de la EMA (u$s97.463), el RSI se mueve en zona de sobreventa cerca de 30 y el Fear & Greed Index marca 5-6 puntos, niveles de miedo extremo que no se observaban desde 2018", dice Part.

En términos técnicos, dice el estratega, el soporte clave está en u$s60.000, nivel donde el precio ya logró rebotar una vez. "Si esa zona se pierde con decisión, el siguiente piso relevante aparece entre u$s52.000 y u$s55.000. Por arriba, la primera resistencia seria se ubica en u$s70.000. Mientras no se recupere ese nivel con volumen consistente, el sesgo sigue siendo bajista", asegura.

Parta plantea que el contexto macro tampoco ayuda. "Trump impuso aranceles globales del 15% bajo la Section 122, luego de que la Corte Suprema anulara los gravámenes previos. A eso se suma una creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán, con riesgo de escalada. El entorno global volvió a ponerse defensivo", señala.

En paralelo, analiza que los ETF institucionales de Bitcoin son vendedores netos en 2026, con salidas estimadas en u$s8.500 millones desde octubre. La Reserva Federal (Fed) mantiene una postura hawkish y las tasas altas –con bonos rindiendo en torno al 5%– compiten directamente contra activos sin rendimiento como BTC.

La semana es clave para definir el tono del mercado, sostiene Part. "Entran en vigencia los aranceles, se publican datos de confianza del consumidor y el discurso del Estado de la Unión, Nvidia presenta resultados y se conocerán cifras del PCE, el dato de inflación que sigue de cerca la Fed. Demasiados catalizadores en pocos días", comenta.

También indica que hay un dato que introduce matices: "Las ballenas acumularon 230.000 BTC en los últimos tres meses, lo que podría sugerir formación de piso. Sin embargo, mientras el precio no recupere los u$s70.000 con volumen sólido, la estructura técnica sigue inclinada hacia la baja", concluye.

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