La banca estadounidense quiere frenar el acceso de los emisores de stablecoins a la infraestructura de pagos de la Reserva Federal (FED), argumentando que su participación podría alterar el equilibrio del sistema financiero y aumentar riesgos de liquidez.
El debate se intensificó tras la propuesta del organismo de crear "skinny master accounts" o cuentas de pago especiales para fintech y emisores de stablecoins, algo que les permitiría operar directamente en la red de pagos sin necesidad de intermediarios bancarios, aunque con restricciones.
El gobernador Christopher Waller explicó que el objetivo es:
- modernizar el sistema
- dar espacio a nuevas formas de dinero digital
Sin embargo, los bancos sostuvieron que abrir la puerta a estos actores podría desplazar depósitos y modificar la estructura de sus pasivos, afectando su capacidad de financiamiento.
En ese marco, las principales asociaciones bancarias de EE.UU. solicitaron a la Reserva Federal (FED) que postergue por un año la integración directa de emisores de stablecoins y fintech a su red de pagos.
El Bank Policy Institute (BPI), The Clearing House Association y el Financial Services Forum enviaron una carta conjunta el 6 de febrero, en la que reclaman que estas empresas deberían demostrar al menos 12 meses de funcionamiento probado antes de obtener acceso.
Las fintechs denuncian monopolio bancario
Por su parte, desde el sector fintech y de stablecoins alertaron que la acción de los bancos busca "proteger su monopolio" en la infraestructura de pagos.
Argumentaron que su inclusión en la red de la FED aumentaría la competencia y reduciría costos de transacción, algo que beneficiaría a consumidores y empresas.
Compañías como Circle y Anchorage Digital -que ya avanzan en el proceso de licencias bajo la Ley GENIUS- advirtieron que las skinny accounts imponen restricciones demasiado duras.
La falta de acceso a servicios como FedACH las obliga a seguir dependiendo de bancos intermediarios, mientras que los límites diarios de saldo y la ausencia de intereses reducen de manera significativa la posibilidad de escalar sus operaciones.
La discusión ocurre en paralelo a la implementación de GENIUS Act, la primera normativa federal integral sobre stablecoins en EE.UU., que establece estándares de reservas y requisitos para emisores, buscando alinear la regulación local con los marcos internacionales que ya avanzan en Europa y Asia.