Tom Lee, cofundador de Fundstrat Global Advisors y referente de BitMine Immersion, anticipó una recuperación del mercado cripto tras la caída de febrero.
El ejecutivo explicó que la reciente caída obedeció a un ajuste técnico y no a un quiebre del ciclo alcista. Para Lee, la tendencia de largo plazo sigue firme.
En ese sentido, explicó que la baja se intensificó por ventas forzadas y un uso excesivo de apalancamiento, factores que suelen agravar la presión en momentos de volatilidad. No obstante, la demanda estructural de activos digitales permanece sólida.
Además, Lee recordó que Bitcoin enfrentó fuertes caídas en el pasado y que esas correcciones abrieron el camino a nuevas subas. Según él, el retroceso hasta los u$s60.000 del 5 de febrero responde a ese mismo patrón.
En esa línea, proyectó que Bitcoin podría alcanzar entre u$s200.000 y u$s250.000 hacia fines de 2026. A su juicio, el esquema clásico de cuatro años ligado al halving pierde relevancia frente a una etapa más prolongada, impulsada por capital institucional.
Lee respaldó su pronóstico en factores como la llegada de ETF regulados, nuevas vías de inversión y un mayor volumen de capital.
Bitcoin cayó, pero no capituló
La corrección de febrero fue una de las más violentas desde el colapso de FTX, con un retroceso superior al 15% y un piso en torno a los u$s60.000. Sin embargo, no se observó el clásico abandono masivo de inversores de largo plazo.
En lugar de huir, muchos minoristas aprovecharon la baja para acumular posiciones. Plataformas como Lemon registraron un sesgo claro hacia la compra, incluso en las horas de mayor tensión.
Algunos analistas remarcaron que el golpe fue fuerte, pero no sistémico. Hubo liquidaciones en derivados y rotación de carteras, aunque sin una ruptura del soporte estructural de convicción que caracteriza a las capitulaciones.