La senadora Cynthia Lummis volvió a impulsar el debate sobre activos digitales al pedir que los bancos estadounidenses incorporen stablecoins como parte de su oferta financiera, en un contexto de transformación del sistema de pagos.

Desde su rol institucional, Lummis remarcó que la custodia de criptoactivos y el uso de stablecoins pueden ampliar los servicios bancarios tradicionales, especialmente en transferencias rápidas y eficientes para usuarios corporativos y minoristas.

Como presidenta del Subcomité de Activos Digitales, sostuvo que estos instrumentos permiten reducir tiempos de liquidación y costos operativos, tanto en pagos domésticos como internacionales.

Tensiones con el sector bancario por rendimientos y depósitos

El avance de las stablecoins en el sistema bancario enfrenta resistencias vinculadas al pago de rendimientos sobre depósitos, una cuestión que genera fricciones entre bancos tradicionales, plataformas cripto y legisladores estadounidenses actualmente.

Las entidades financieras argumentan que permitir intereses sobre stablecoins podría provocar una migración de depósitos desde bancos, afectando especialmente a instituciones comunitarias con menor escala y capacidad competitiva.

Esta postura quedó reflejada en el último borrador del Comité Bancario del Senado, que incorpora restricciones explícitas para impedir que las plataformas cripto ofrezcan yield por stablecoins no utilizadas.

Dicha posición cuenta con respaldo del lobby bancario y marcó un punto de inflexión en la discusión legislativa, al priorizar la protección del sistema de depósitos por sobre la innovación financiera acelerada.

Como consecuencia directa, compañías del ecosistema cripto, entre ellas Coinbase, retiraron su apoyo al proyecto, profundizando los retrasos en la aprobación de un marco regulatorio integral.

El estancamiento afecta no solo a las stablecoins, sino también a la definición de reglas claras para Bitcoin y otros activos digitales dentro del sistema financiero estadounidense.

Un mercado en expansión con definiciones regulatorias pendientes

En paralelo al debate político, el mercado de stablecoins vinculadas al dólar mantiene una expansión sostenida, alcanzando una capitalización aproximada de u$s290 mil millones a nivel global.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, proyectó que ese volumen podría escalar por encima de los u$s2 billones hacia 2028, siempre que exista respaldo legislativo que habilite su integración formal.

El Comité de Agricultura del Senado, presidido por John Boozman, reconoció que los incentivos y recompensas asociados a stablecoins representan uno de los puntos más conflictivos del debate actual.

Incluso si se logra consenso sobre los rendimientos, los comités de banca y agricultura deberán unificar criterios en un solo proyecto capaz de superar la votación del pleno.

La discusión refleja una tensión estructural entre fomentar nuevas herramientas financieras digitales y preservar la estabilidad del sistema bancario tradicional estadounidense.

El resultado legislativo definirá qué productos podrán ofrecer los bancos con stablecoins y cómo se regularán las plataformas cripto, impactando liquidez, adopción institucional y desarrollo futuro del ecosistema digital.

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