El debate sobre la computación cuántica y Bitcoin volvió al centro de la escena cuando la criptomoneda rondaba los 60.000 dólares, reactivando discusiones técnicas, financieras y estratégicas entre analistas globales.

Charles Edwards, fundador de Capriole, asegura que la narrativa cuántica es real, pero afirma que esa amenaza ya estaría incorporada en la prima de riesgo exigida actualmente por inversores institucionales.

El riesgo cuántico según Edwards

Charles Edwards considera que el riesgo cuántico es estructural y exige preparativos desde 2026, aunque rechaza que el miedo tecnológico deba impulsar inmediatamente el precio de Bitcoin en el mercado.

Según su análisis, tratar el asunto como catalizador instantáneo de refugio financiero confunde la manera en que los mercados descuentan riesgos estructurales para inversores profesionales y operadores activos globales actualmente.

El especialista describió la computación cuántica como desafío estratégico que requiere gobernanza técnica, desarrollo criptográfico y coordinación industrial urgente este año, evitando complacencia excesiva dentro del ecosistema tecnológico global.

Para Edwards, el riesgo cuántico no explica por sí solo una cotización cercana a 60.000 dólares, porque el componente negativo potencial ya habría sido ampliamente descontado previamente por muchos participantes.

También remarcó que fortalecer la seguridad criptográfica de Bitcoin y otras blockchains debería comenzar ahora, separando esas mejoras técnicas de narrativas especulativas que dominan frecuentemente los movimientos diarios del mercado.

Su conclusión apunta a ejecutar actualizaciones mediante planificación política y desarrollo sostenido, evitando respuestas improvisadas motivadas por debilidad coyuntural del precio durante fases volátiles.

La opinión de empresas y expertos del sector

La discusión alcanzó a grandes tenedores corporativos y Michael Saylor, referente de Strategy, aparece mencionado entre quienes evalúan medidas preventivas frente al eventual impacto futuro de computación cuántica sobre Bitcoin.

Su enfoque empresarial prioriza iniciar programas graduales, movilizar comunidades técnicas y asumir que el reloj tecnológico todavía no exige decisiones urgentes ni cambios abruptos en infraestructuras existentes del sector cripto.

Strategy mencionó un programa de seguridad para Bitcoin orientado a aprovechar las capacidades del ecosistema, incentivando investigación aplicada, auditorías criptográficas coordinadas y desarrollo de estándares resistentes a escenarios cuánticos futuros.

A diferencia de Edwards, Michael Saylor considera que la amenaza práctica podría tardar más de diez años, estimando que cualquier transición técnica surgiría mediante consenso amplio y planificación gradual del sector.

Otras voces influyentes intentan moderar el debate, insistiendo en mantener foco operativo mientras el mercado procesa volatilidad, evitando extrapolar titulares tecnológicos directamente a expectativas inmediatas de precio del activo digital.

Un grupo creciente de analistas sostiene que la narrativa cuántica representa un riesgo genuino de largo horizonte, aunque difícilmente funcione como catalizador alcista inmediato dentro del ciclo actual del mercado cripto.

Craig Wright minimizó directamente los temores cuánticos calificándolos "cuentos para dormir", argumentando que ninguna computadora cuántica disponible actualmente puede vulnerar funciones hash empleadas por Bitcoin según su visión técnica declarada.

Graham Cooke, veterano de Google, afirmó que la matemática de las wallets continúa siendo más sólida que el "tejido del espacio-tiempo", relativizando así la inmediatez de posibles vulnerabilidades criptográficas en Bitcoin.

Samson Mow, CEO de JAN3, pidió evitar reacciones exageradas y centrarse en la ejecución técnica, especialmente mientras el mercado continúa procesando los episodios recientes de volatilidad en los activos digitales.

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