El precio de Bitcoin muestra un rebote relevante en las últimas 24 horas y vuelve a tocar los u$s70.000 (al momento de esta redacción), luego de alcanzar mínimos de 15 meses cerca de los u$s60.000.

El movimiento devuelve algo de aire al mercado, aunque no logra despejar la principal incógnita que domina a traders e inversores: ¿se trata de un rebote sólido o apenas de una pausa dentro de una tendencia bajista más amplia?

La suba ronda el 11% desde los mínimos y aparece tras una de las jornadas más violentas del año en el mercado de derivados, marcada por liquidaciones masivas y una fuerte contracción del apalancamiento.

La caída del jueves llevó a Bitcoin hasta la zona de los u$s59.000 y borró buena parte de las ganancias acumuladas en el último ciclo alcista. El retroceso desde el máximo histórico de u$s126.000 superó el 50% y se dio en un contexto de ventas forzadas.

Datos de CoinGlass muestran liquidaciones por casi u$s2.600 millones en 24 horas, con más de u$s2.150 millones concentrados en posiciones largas. Solo Bitcoin explica alrededor de u$s1.100 millones de ese total. El ajuste limpia el exceso de apalancamiento y genera las condiciones técnicas para un rebote de corto plazo.

Este tipo de movimientos suele atraer compradores tácticos, dispuestos a tomar riesgo luego de una capitulación parcial del mercado.

Bitcoin: cuál es el próximo paso

Uno de los factores que explica la recuperación es la aparición de demanda institucional. El fondo SAFU de Binance compró unos 3.600 BTC por un monto cercano a u$s250 millones, con precios promedio alrededor de los u$s65.000. La operación forma parte de un plan mayor que apunta a convertir u$s1.000 millones de reservas en Bitcoin durante un plazo de 30 días.

A esta dinámica se suman fondos de cobertura cripto. También los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos muestran señales de compras selectivas. Si bien los flujos netos siguen débiles, los volúmenes operados sugieren actividad compradora en zonas de estrés.

Más allá del rebote, el mercado mantiene la cautela. Los traders trasladan su atención a la zona entre u$s58.000 y u$s62.000, considerada la última línea de defensa relevante. Allí confluyen varios factores técnicos de peso.

"El nivel de u$s58.000 coincide con la media móvil simple de 200 días y se ubica cerca de la media móvil de 200 semanas, una referencia histórica que suele actuar como piso en ciclos bajistas", precisa el analista Rodrigo Mansilla a iProUP.

Analistas técnicos remarcan que la vela que llevó a Bitcoin a los mínimos recientes presenta el mayor volumen del año, una señal típica de eventos de capitulación. "El rebote actual valida esa lectura, aunque todavía no confirma un cambio de tendencia", sentencia Mansilla.

Según el analista de mercados Iván Bolé, "u$s52.000 y u$s49.000 aparecen como los siguientes niveles para terminar esta fase de la corrección". El experto asegura que el tiempo juega a favor de la continuidad bajista. 

"La mala noticia es que la subida que Bitcoin no logre hoy (viernes 6), difícilmente la veamos el fin de semana". Bolé grafica a los sábados y domingos como "la Panamericana durante la primera quincena de enero".

No obstante, el experto recuerda que en cripto hay que tener plan A, B y C. Además, lanza una lectura positiva: "Viendo el conjunto del desarrollo de la corrección desde el ATH de u$s126.500 hasta el mínimo brutal de u$s59.800 el día jueves, podemos decir que esa fase correctiva ya tiene 'patrón lleno'".

"O tocó fondo en u$s59.000 y ahora se construye un rebote de marco mayor, o estamos ante los últimos estertores del movimiento bajista inicial, lo que tenemos de u$s59.000 a u$s70.000 es un rebote bajista", continúa su análisis Bolé.

En este sentido, opina que "queda una última pata bajista para terminar, de manera exagerada, el patrón". Finalmente, el analista aclara que aún no se ve con claridad que "de la terminación de este movimiento se pueda construir la noción de que 'ya está', ahora entramos en mercado alcista".

"No. Apenas, con la información de precio disponible, podemos proclamar un rebote más digno, un rebote de onda mayor, pero aún en una tendencia que seguiría siendo bajista durante la mayor parte de 2026", dispara.

Opciones y derivados no compran un rally fuerte

El mercado de opciones refuerza la visión de cautela. En Deribit, las probabilidades implícitas muestran apenas un 6% de chances de que Bitcoin recupere los u$s90.000 hacia marzo. En contraste, las opciones de venta en la zona de u$s50.000 reflejan una probabilidad cercana al 20% de una caída adicional.

Este desbalance sugiere que el mercado ve el rebote más como una corrección técnica que como el inicio de un nuevo impulso alcista.

El contexto macroeconómico tampoco ayuda. Datos débiles del mercado laboral en Estados Unidos, junto con un aumento abrupto de despidos, refuerzan el escenario de desaceleración. A eso se suman dudas sobre el impacto real del fuerte gasto en inteligencia artificial, que presiona a las acciones tecnológicas y contagia a los activos de riesgo.

Incluso los metales preciosos muestran señales de estrés. La plata registra una caída semanal cercana al 36% tras marcar máximos históricos, un movimiento que refuerza la aversión al riesgo a nivel global.

En paralelo, algunos inversores reducen exposición a Bitcoin por temores vinculados a la computación cuántica y por el riesgo de ventas forzadas de empresas que acumulan BTC con deuda. Varias compañías cotizadas ya muestran que el valor de mercado de sus tenencias se acerca peligrosamente a su costo de adquisición.

Rebote técnico o cambio de tendencia

Desde una mirada estructural, el rebote luce consistente en términos técnicos, pero frágil desde el punto de vista macro y de sentimiento. Por ahora, no aparece un catalizador claro que sostenga una recuperación prolongada hacia niveles como u$s90.000.

El mercado limpia excesos, encuentra compradores oportunistas y reacciona con fuerza desde soportes clave. Sin embargo, la tendencia principal sigue bajo discusión.

Mientras Bitcoin no consolide por encima de zonas técnicas relevantes y el entorno macro no ofrezca señales más claras, el riesgo de que el rebote resulte pasajero permanece sobre la mesa.

Te puede interesar