El mercado financiero argentino atraviesa una transformación silenciosa pero letal para los costos de la banca tradicional. Hasta hace poco, poseer una tarjeta de crédito implicaba someterse a un riguroso examen de ingresos, presentar recibos de sueldo y, sobre todo, aceptar el pago de comisiones de renovación y mantenimiento de cuenta que, anualmente, licuaban cualquier beneficio.

Sin embargo, una nueva generación de productos está rompiendo el tablero: las tarjetas de crédito 100% gratuitas y sin requisitos de entrada.

Hoy, tres plataformas lideran este cambio de paradigma: Ualá, Mercado Pago y Buepp. Estas entidades han logrado eliminar las barreras de entrada, permitiendo que jóvenes, trabajadores informales o simplemente usuarios que quieren escapar de los costos bancarios, accedan a un plástico (o su versión digital) con costo cero de emisión, envío y renovación.

El fenómeno de la gratuidad: dónde está el negocio

La pregunta que se hace el lector promedio es inmediata: ¿Cómo pueden ofrecer un producto gratis si los bancos cobran por él? 

La respuesta reside en el ecosistema. Para estas firmas, la tarjeta no es el fin, sino el "puente".

Desde Ualá explican a iProUP que su estrategia es "construir una propuesta fácil y accesible eliminando fricciones iniciales". El modelo se sostiene por la amplitud del ecosistema, no por el cobro de una comisión mensual.

Al no cobrar mantenimiento, logran que el usuario entre a su ecosistema, donde luego puede acceder a cuentas remuneradas, fondos comunes de inversión, compra de dólar MEP, seguros y créditos.

En una línea similar, Mercado Pago utiliza su tarjeta Mastercard de crédito para completar su oferta, permitiendo que el historial de compras dentro de Mercado Libre sirva como garantía.

Por su parte, Buepp, la apuesta digital del Banco Ciudad, se presenta como el primer paso natural para que un usuario se bancarice con el respaldo de una entidad pública, pero con la agilidad de una fintech.

Ualá: el scoring inteligente y el historial desde cero

Ualá fue pionera en ofrecer una tarjeta de crédito internacional Mastercard sin costos ocultos.

Su fortaleza reside en el UaláScore, un sistema de inteligencia artificial que analiza más de 300 variables transaccionales para definir límites, permitiendo que personas sin historial crediticio previo puedan "existir" para el sistema formal.

Nahuel Candia, CEO de Rebill, aporta a iProUP una visión clave sobre este punto: "Millones de personas pagan puntualmente suscripciones y servicios hace años, pero ese historial era invisible. Ualá traduce ese comportamiento en identidad financiera formal".

Para el experto, esto vale mucho más que la gratuidad del producto, ya que abre la puerta a seguros y préstamos a largo plazo.

Buepp: el desembarco del Banco Ciudad en el "costo cero"

La tarjeta de crédito Buepp (Mastercard) es quizás la novedad más disruptiva del segmento por venir de una entidad con respaldo público. Su gran diferencial es la accesibilidad absoluta: no tiene costos de emisión, resumen, renovación ni mantenimiento.

Desde la plataforma destacan a iProUP que "es un producto de gran accesibilidad porque no tiene ningún costo asociado. Te bajás la app y pedís la tarjeta, así de sencillo".

Al ser 100% digital, elimina incluso la necesidad de esperar un plástico físico, permitiendo el consumo inmediato tras la aprobación. Beneficios destacados de Buepp:

Mercado Pago: el gigante que conoce tu consumo

La tarjeta de crédito de Mercado Pago permite comprar y pagar después con una gestión 100% digital.

Su gran ventaja es que utiliza la inteligencia artificial para analizar el comportamiento del usuario dentro de Mercado Libre. 

Quienes sean buenos compradores y pagadores en la plataforma de ecommerce, las chances de obtener un límite alto crecen exponencialmente.

Inclusión financiera: cómo impacta en tu bolsillo

Ignacio Carballo, experto en finanzas alternativas, señala a iProUP que estos productos representan una "oportunidad para los no bancarizados de construir historial".

Al no tener costos de reposición ni envío, se convierte en la opción predilecta para quienes ya centralizan sus ingresos en la billetera.

Es que el acceso a una tarjeta de crédito gratuita no solo sirve para "llegar a fin de mes" o cuotificar una compra. El verdadero impacto está en la construcción del historial crediticio.

Jorge Larravide, especialista en ecosistemas financieros, explica a iProUP que la evolución tecnológica permite hoy evaluar parámetros de comportamiento que antes los bancos ignoraban.

"Ualá orientó su producto a segmentos que tenían la necesidad de 'la tarjeta' pero no cumplían los requisitos regulatorios tradicionales", afirma.

Sin embargo, el camino no está exento de riesgos. Christian Soragni, docente fintech, lanza a este medio una advertencia sobre la sostenibilidad: "Salir a ofrecer crédito a tasas altas a segmentos sub-bancarizados puede ser un arma de doble filo en un contexto de alta morosidad".

Por eso, el consejo para el usuario es claro: usar la tarjeta para construir historial, pero manteniendo un control estricto de los pagos para no caer en intereses punitorios.

Cómo se definen los límites sin un recibo de sueldo

La clave es cómo la tecnología reemplaza al "papeleo". Tanto Ualá como Mercado Pago y Buepp utilizan modelos de scoring propios:

Para decidir cuál de estas tres tarjetas gratuitas te conviene, hay que mirar los reintegros:

Francisco Chavez, docente del ITBA y consultor fintech, destaca a iProUP una ventaja crucial: "Dentro de estas aplicaciones empezás a tener tu propio scoring". 

Es por ese motivo que pueden conocer tanto al usuario que le ofrecen un préstamo superior a lo que podrías acceder un banco tradicional. Esa información, por ahora, es el activo más valioso de estas plataformas.

Paso a paso: cómo pedir tu tarjeta gratuita hoy mismo

Para quienes deseen dejar de abonar comisiones por el uso de tarjetas y aprovechar los beneficios de estas plataformas, el proceso es 100% digital. No se requiere ir a ninguna sucursal ni firmar papeles físicos. 

1. Mercado Pago:

2. Ualá:

3. Buepp (Banco Ciudad):

El 2025 marca el fin de la era donde tener una tarjeta de crédito era un privilegio de pocos. Con opciones como Buepp, Ualá y Mercado Pago, el costo de mantenimiento pasó a ser historia. Para el usuario, el beneficio es doble: ahorro directo por la ausencia de comisiones y la posibilidad de construir un futuro financiero desde el celular.

La competencia entre bancos públicos y fintech recién comienza, y el gran ganador es el bolsillo del consumidor que, por primera vez, puede elegir servicios de alta calidad sin tener que entregar una parte de su sueldo todos los meses solo por "tener el plástico".

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