Bitcoin vuelve a moverse en terreno negativo y el mercado cripto atraviesa otra jornada de alta tensión. Tras varias semanas de volatilidad, la principal criptomoneda del mundo profundizó su corrección y reavivó una alerta entre inversores y analistas:
El retroceso no responde a una sola causa. Por el contrario, combina presión macroeconómica, ruido político en Estados Unidos, datos técnicos de mercado y deterioro del apetito por el riesgo global. En ese combo, Bitcoin volvió a comportarse como un activo sensible al contexto global, lejos de la narrativa de refugio que algunos le asignan en momentos de estrés financiero.
Un contexto macro cada vez más adverso
Los indicadores del mercado hoy son inequívocos: Bitcoin cayó más de un 6% en las últimas 24 horas y se mueve alrededor de u$78.000, el nivel más bajo desde noviembre de 2025.
Este descenso se da mientras el valor total del mercado cripto se reduce a aproximádamente u$s2.6 billones, un retroceso de casi 6 % en un solo día.
Una pieza central de la presión viene de los flujos institucionales. En los últimos días, los Bitcoin spot ETFs han registrado más de u$s1 billón en neta salida de capital, una señal clara de que grandes operadores están reduciendo exposición en lugar de comprar el retroceso.
Mientras tanto, los mercados tradicionales también muestran señales de nerviosismo. El índice dólar (DXY) se fortaleció y funciones de activos de riesgo han sufrido caídas notables, empujando a los inversores hacia posiciones más conservadoras.
El factor político: shutdown y política monetaria en Estados Unidos
La incertidumbre política también juega un papel relevante. El shutdown parcial del Gobierno de Estados Unidos ha generado un ambiente de cautela en los mercados financieros.
Un cierre parcial limita operaciones federales y envía señales de paralización institucional, lo que históricamente reduce la confianza de los inversores y promueve la fuga hacia activos más líquidos.
Adicionalmente, la expectativa sobre la sucesión del presidente de la Reserva Federal generó volatilidad. Las señales de un posible nombramiento han fortalecido el dólar y presionado los activos sin rendimiento, como Bitcoin.
Factores técnicos: soportes que se rompen y liquidaciones
Desde el punto de vista técnico, el movimiento actual tiene raíces más profundas que una simple corrección. A finales de enero, Bitcoin rompió por debajo de niveles de soporte clave cerca de u$s85.000.
Este quiebre desencadenó una cascada de liquidaciones en los mercados de derivados. En un solo día, se liquidaron más de u$s1,6 billón en posiciones apalancadas, con cerca del 93 % de estas siendo posiciones largas, lo que indica que el mercado estaba fuertemente posicionado al alza antes de la corrección.
El impacto se extendió también a altcoins y derivados: Ethereum cayó más de un 7 % durante el mismo periodo, y la mayoría de activos en los principales índices han registrado caídas generalizadas.
Un dato técnico adicional importante es que el precio se movió por debajo de la media móvil de 100 semanas, una señal que muchos estrategas consideran como un indicativo de daño estructural en el corto plazo.
Sentimiento y psicología de mercado
El ánimo de los inversores también ha cambiado abruptamente. El Crypto Fear & Greed Index cayó desde niveles cercanos a "neutral" a zonas de miedo extremo, un reflejo de cómo las expectativas se están ajustando en tiempo real.
Este descenso en el índice coincide con el aumento de ventas, disminución de volumen comprador y revalorización de activos considerados refugio tradicional, como el oro.
Qué dicen los analistas: escenarios posibles
Las proyecciones de precio y escenarios futuros entre analistas se agrupan en dos grandes bloques, cada uno con implicancias distintas:
Escenario de mayor corrección
Bajo el enfoque más conservador, varios estrategas advierten que Bitcoin podría probar niveles inferiores a USD 80,000, incluso acercarse a niveles entre 70.000 y 75.000 si la presión de venta se intensifica.
Este tipo de escenarios bajos también se sustenta en análisis técnicos de soportes históricos: zonas psicológicas como u$s0 han funcionado previamente como piso en episodios de alta volatilidad.
Escenario de consolidación
La alternativa más moderada observa que la caída reciente podría ser una fase de consolidación y ajuste de posiciones tras un periodo de fuerte avance en 2025. En ese enfoque, las salidas de ETF y las liquidaciones en derivados se interpretan como reequilibrio más que como quiebre estructural.
En ese caso, la clave estaría en la recuperación de niveles clave de soporte y señales macroeconómicas más claras, como la resolución del impasse político en EE. UU. y una mejora en la liquidez global.
Un mercado a la espera de definiciones
Por ahora, Bitcoin navega un momento incómodo pero no excepcional dentro de su historia. La combinación de tensión política en EE. UU., incertidumbre monetaria, correcciones técnicas profundas y un clima global más defensivo explica gran parte de la caída actual.
Más que anticipar un colapso, el mercado parece estar esperando definiciones claras en varios frentes: política monetaria, resolución del shutdown, flujos institucionales y señales técnicas.
Mientras tanto, la volatilidad seguirá siendo protagonista y cualquier rebote o continuación de la caída dependerá tanto de factores globales amplios como de la respuesta del propio mercado cripto.