La política estadounidense vuelve a tensar a los mercados globales y el ecosistema cripto se mantiene en vilo, atento a cada movimiento. El nuevo nuevo shutdown (cierre o apagado) parcial del Gobierno de Estados Unidos reactivó la incertidumbre justo cuando Bitcoin opera lejos de sus máximos y los inversores evaluan si el riesgo ya estaba descontado en los precios.
El conflicto se concentró en el Senado, donde el proyecto de financiamiento impulsado por Donald Trump chocó con el rechazo del bloque demócrata, que exigió limitar los fondos destinados al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a las operaciones del polémico ICE. Sin un acuerdo antes de la medianoche del 31 de enero, varias agencias federales quedarán al borde de suspender actividades hasta el lunes, día en que el Parlamento volverá a tratar la iniciativa.
Según el mercado predictivo Polymarket, la probabilidad de un shutdown rondó el 75%, una señal que reflejó el nerviosismo político y financiero.
Qué es un shutdown y por qué preocupa al mercado
"Un shutdown ocurre cuando el Congreso no aprueba el presupuesto necesario para financiar al gobierno federal", remarca a iProUP el analista internacional Héctor Lucero. "En un escenario de este tipo, agencias no esenciales frenan funciones, cientos de miles de empleados quedan suspendidos y la actividad económica sufre un impacto inmediato".
Para los mercados, el problema no pasa solo por la parálisis administrativa, sino por el efecto sobre la liquidez, el gasto público y la confianza. Cada cierre reaviva temores sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos y la capacidad del sistema político para alcanzar consensos básicos.
"El shutdown funciona como un test de estrés institucional. No siempre provoca un shock inmediato, pero erosiona expectativas", explica a iProUP Martín Salvatierra, economista jefe de la consultora MacroView.
El contexto actual difiere de forma clara del cierre total registrado en octubre de 2025, cuando los doce proyectos de gasto quedaron bloqueados y el gobierno permaneció paralizado durante 43 días. Aquella crisis dejó a más de 900.000 empleados suspendidos y a otros 700.000 sin cobrar en tiempo y forma, con impacto directo en transporte aéreo, consumo y servicios públicos.
Esta vez, seis de las doce leyes presupuestarias ya recibieron aprobación, lo que reduce la magnitud potencial del daño. Aun así, la falta de acuerdo en el Senado y el receso de la Cámara de Representantes complican las chances de una salida rápida.
Mike Johnson, presidente de la Cámara Baja, reconoció que veía difícil evitar el cierre, mientras que el líder republicano del Senado, John Thune, admitió "problemas en ambos lados" para destrabar el acuerdo.
Qué pasó con Bitcoin en el último shutdown
Durante el cierre total de 2025, Bitcoin mostró una dinámica particular. En una primera etapa, la contracción de liquidez golpeó a los activos de riesgo. La cuenta general del Tesoro absorbió cerca de u$s700.000 millones, lo que dejó a los mercados "sin capital", según recuerda el analista Pedro Martínez.
Ese escenario respondió a un shutdown completo, muy distinto al actual. Hoy, la presión sobre la liquidez aparece más acotada y con herramientas de respaldo todavía disponibles.
El analista Iván Bolé separa los tantos y no ve una conexión entre la marcha de Bitcoin y el contexto político de EE.UU.: "Ya tiene (BTC) su logica bajista establecida".
El experto pide profundizar en un concepto que considera mucho más decisivo a la hora de hablar de la salud de la principal criptomoneda. "El dinero no vuelve a Bitcoin. El volumen sigue vendedor". Para Bolé, la montaña verde de u$s126.500 fue una trampa: "Nos vendieron todo y se fueron. Le tiraron BTC por la cabeza al consumidor. ¿Dónde fue el dinero?".
En los últimos días, Bitcoin cayó por debajo de los u$s84.000 y acumuló una baja cercana al 29% desde su máximo histórico de 2025. En apenas 30 minutos, se liquidaron más de u$s60 millones en posiciones largas, una señal de nerviosismo ante el frente político en Washington.
Sin embargo, el impacto resultó limitado frente a episodios previos. Para varios analistas, el mercado ya incorporó buena parte del riesgo de un cierre parcial. La analista financiera Laura Méndez cree que "un shutdown parcial genera ruido, pero no cambia los fundamentos de Bitcoin. El mercado mira más la liquidez global que la política doméstica".
Liquidez, ETF y señales mixtas
Durante la última semana, los fondos cotizados (ETF) spot de Bitcoin registraron salidas netas por u$s1.330 millones. Los analistas atribuyeron ese movimiento a una combinación de factores, entre ellos decisiones de la Reserva Federal, resultados de grandes tecnológicas y la tensión política en Estados Unidos.
Para Pedro Martínez, el punto clave pasa por el corto plazo. "Si el cierre se extiende y afecta expectativas de crecimiento, el mercado ajusta. Si se resuelve rápido, el impacto queda como un evento transitorio".
Mientras el Congreso negocia contra reloj, Bitcoin opera en una zona de definición. Más que el shutdown en sí, el mercado evalua si la política vuelve a interferir con la liquidez y el apetito por el riesgo. Esa lectura, como tantas veces, termina siendo el verdadero catalizador.