El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) completó la confiscación de activos valuados en más de u$s400 millones vinculados a Helix, un servicio de mezcla de criptomonedas de la darknet que operó entre 2014 y 2017.
La orden final de decomiso, emitida el 21 de enero por la jueza Beryl A. Howell en Washington, transfirió al gobierno federal criptomonedas, bienes raíces y otros recursos monetarios asociados a Larry Dean Harmon.
Con esta resolución, el DOJ cerró uno de los primeros casos emblemáticos de lavado de dinero con Bitcoin, marcando un precedente clave sobre cómo la justicia persigue delitos cripto años después de finalizadas las operaciones.
El rol de Helix en el lavado de dinero
Helix fue uno de los servicios de mezcla de Bitcoin más utilizados de su época, permitiendo ocultar origen, destino y propiedad de fondos mediante la combinación de transacciones de múltiples usuarios en un solo flujo.
Ese mecanismo facilitó el lavado de dinero proveniente de actividades ilícitas, especialmente vinculadas al narcotráfico y otros delitos que operaban dentro de mercados de la darknet durante los primeros años del ecosistema cripto.
Las autoridades estiman que Helix procesó al menos 354.468 bitcoins, equivalentes a unos 300 millones de dólares al momento de las operaciones, canalizados principalmente desde plataformas ilegales de compraventa de drogas.
Investigadores lograron rastrear decenas de millones de dólares desde estos mercados hasta Helix, donde Harmon cobraba comisiones y tarifas por los servicios ofrecidos a sus usuarios.
El servicio se integraba directamente con mercados como AlphaBay mediante una interfaz de programación de aplicaciones, lo que permitía retirar bitcoins de forma automática y sin revelar identidad.
Además de Helix, Harmon desarrolló Grams, un motor de búsqueda dentro de la darknet orientado a facilitar el acceso a mercados ilegales, ampliando su influencia dentro del ecosistema criminal digital global.
Harmon fue arrestado en febrero de 2020 y se declaró culpable en agosto de 2021 por conspiración para cometer lavado de dinero, reconociendo su rol central en la operatoria.
En noviembre de 2024 recibió una condena de 36 meses de prisión, tres años de libertad supervisada y una orden de decomiso, reducida parcialmente por su cooperación con autoridades federales.
Las declaraciones oficiales y el alcance del caso
La investigación estuvo a cargo de la Unidad de Delitos Cibernéticos del IRS-CI y el FBI en Washington, con apoyo de agencias internacionales y organismos financieros de control especializados en delitos transnacionales complejos.
Funcionarios destacaron la relevancia del caso, y el subprocurador general adjunto A. Tysen Duva afirmó: "Este decomiso demuestra nuestro compromiso inquebrantable para desmantelar las redes criminales que explotan las criptomonedas para lavar ganancias ilícitas".
La fiscal federal Jeanine Ferris Pirro sostuvo que "la finalización de este decomiso envía un mensaje claro a aquellos que intentan ocultar actividades criminales detrás de la tecnología".
Desde el IRS-CI, Guy Ficco remarcó: "Nuestros investigadores cibernéticos continúan exponiendo y desarticulando operaciones de lavado de dinero en la darknet".
Por su parte, el director adjunto del FBI, Brett Leatherman, aseguró: "Esta victoria es el resultado de una colaboración interinstitucional que protege la integridad de los sistemas financieros".
La causa marca el cierre de una de las primeras grandes persecuciones contra mezcladores de Bitcoin, demostrando que las acciones judiciales pueden concretarse años después del cese de operaciones ilegales.
¿Qué pasará con los bitcoin incautados?
La incautación también generó dudas sobre si las criptomonedas decomisadas pasarán a integrar la Reserva Estratégica de Bitcoin ordenada por el presidente Donald Trump en marzo.
La administración impulsó esta reserva para concentrar todos los BTC incautados en causas penales y civiles, junto con un fondo separado para otros activos digitales.
Según Bitcoin Treasuries, el gobierno estadounidense posee actualmente 328.372 bitcoins, valuados en unos 27.000 millones de dólares, posicionándose como el mayor tenedor soberano de Bitcoin del mundo.