En un hito que podría redefinir el futuro del ecosistema de activos digitales en los Estados Unidos, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Mercancías (CFTC) anunciaron la firma de un memorando de entendimiento (MOU) para coordinar la supervisión del mercado de criptomonedas.
De esta forma, y bajo esta acción conjunta de ambos organismos, se reducirían las disputas históricas sobre jurisdicción, para así poder llevar a una mayor claridad al sector de los activos digitales.
Este acuerdo, considerado histórico por operadores e inversores, estableció un marco de trabajo conjunto destinado a resolver las áreas grises sobre qué activos caen bajo la supervisión de cada organismo, una problemática que generó un sinfín de litigios y confusión en la industria cripto estadounidense.
Hasta ahora, la regulación estadounidense estuvo fragmentada, ya que la SEC consideraba que gran parte de los tokens y ofertas iniciales (ICOs) son valores, algo que implica obligaciones estrictas bajo la Securities Act.
Por su parte, la CFTC afirmó su autoridad sobre criptomonedas consideradas "commodities", como Bitcoin o Ether, por lo que esta dualidad generó muchas rispideces, litigios y falta de certezas regulatorias para empresas y exchanges.
Según trascendió, Paul Atkins, presidente de la SEC, confirmó que la agencia enfocará sus esfuerzos en el diseño de un esquema regulatorio para valores tokenizados, mientras que la CFTC, bajo la dirección de Mike Selig, supervisará principalmente activos digitales considerados mercancías.
Un mercado cripto sin regulación y un clima de cooperación en pleno debate legislativo:
Selig resaltó la importancia de limitar la aplicación de sanciones a los mandatos legalmente autorizados y ofrecer mayor estabilidad y certidumbre al mercado, un aspecto clave para fomentar inversiones, especialmente de capital institucional.
Por otro lado, este memorando llegó en un momento clave, ya que en el congreso estadounidense se discute el "CLARITY Act", un proyecto de ley que busca establecer un marco legislativo definitivo para activos digitales y clarificar de manera formal las competencias regulatorias.
De esta forma, tanto la SEC como la CFTC manifestaron que las futuras reglas administrativas se alinearán con cualquier norma que se apruebe en el Capitolio, para evitar contradicciones entre regulación y ley.
Sin embargo, y a pesar del avance, el debate político sigue abierto y la comisión de Agricultura del Senado aprobó una parte del proyecto criptográfico sin apoyo bipartidista, y evidenció las tensiones que persisten entre legisladores sobre la mejor forma de supervisar el mercado de activos digitales.