Con el final del mandato de Jerome Powell cada vez más cerca, la carrera por la presidencia de la Reserva Federal empieza a tomar forma. En ese escenario aparece un nombre que gana peso en silencio, pero con fuerza en los mercados de predicción y en los despachos de Washington: Rick Rieder.

Director de inversiones de renta fija global de BlackRock, Rieder emerge como uno de los candidatos con más chances para convertirse en el próximo titular de la Fed si Donald Trump avanza con su reemplazo. Las apuestas en plataformas como Polymarket reflejan ese cambio de clima político y financiero.

Para el ecosistema cripto, su figura despierta un interés particular. No se trata solo de un gestor influyente, sino de una de las voces más visibles del mundo financiero tradicional que defendió públicamente a Bitcoin cuando todavía era una rareza en los portafolios institucionales.

El "hombre de Trump" lidera uno de los mayores equipos de inversión en renta fija del planeta. Desde BlackRock, administra billones de dólares y tiene contacto directo con los flujos que definen el pulso del mercado global. Ese recorrido lo coloca en una posición privilegiada para interpretar ciclos, riesgos y cambios estructurales.

Trump lo elogió en público durante su paso por Davos, donde lo definió como "muy impresionante". Ese respaldo no pasó inadvertido. En pocas semanas, sus probabilidades como próximo presidente de la Fed pasaron de valores marginales a rozar el 50%, un salto que no suele darse sin señales políticas claras.

El propio Rieder bajó el tono y afirmó que resulta "un honor increíble" aparecer en esa lista, aunque evitó confirmar cualquier acercamiento formal.

Bitcoin como reserva de valor

Mucho antes de que los fondos cotizados (ETF) spot cambiaran el mapa cripto, Rieder ya marcaba posición. En 2020, en una entrevista con CNBC, sostuvo que Bitcoin podía reemplazar al oro como reserva de valor. El argumento fue directo: el activo digital resulta más funcional que trasladar lingotes físicos.

Años después, volvió sobre esa idea y recomendó incluirlo dentro de una cartera diversificada junto al oro, como activo que aporta equilibrio frente a escenarios de estrés. Para un ejecutivo de su perfil, esas definiciones no pasaron inadvertidas.

En septiembre, con Bitcoin todavía por encima de los u$s112.000, sostuvo que el precio tenía margen para subir. Luego llegó una corrección que llevó a la criptomoneda a la zona de los u$s88.000, en un contexto de tensiones geopolíticas, temores arancelarios y reacomodamientos macro.

El posible desembarco de Rieder en la Fed ocurre en medio de una relación deteriorada entre Trump y Powell. El actual presidente del banco central se convirtió en uno de los blancos predilectos del mandatario, que lo acusó en reiteradas ocasiones de reaccionar tarde frente a los cambios económicos.

Powell, designado por el propio Trump en su primer mandato, mantiene una postura más cauta en materia de tasas. Esa estrategia choca con la mirada del presidente, que reclama recortes más rápidos para estimular la economía.

Rieder comparte parte de esa incomodidad con el ritmo de la política monetaria, un punto que refuerza su sintonía con el discurso de Trump.

"Su enfoque híbrido puede ser ideal para Bitcoin", comenta a iProUP el analista financiero Fermín Aguirre. Para el experto, "si Rieder llega a la Fed, sería alcista para Ethereum y los activos del mundo real tokenizados (RWA), acelerando flujos institucionales hacia ese segmento".

En vereda opuesta se muestra la analista Belén González, quien cree que la independencia de la Fed parece estar en juego: "Poner a alguien alineado con el presidente puede perjudicar tanto a Bitcoin como a la economía en general".

Qué puede cambiar para las criptomonedas

El rol del presidente de la Fed va más allá de fijar la tasa de referencia. También define el tono del debate económico y ejerce influencia sobre la agenda interna del organismo. En términos regulatorios, el impacto directo sobre criptomonedas resulta más acotado, ya que Powell delegó la supervisión bancaria en la vicepresidenta Michelle Bowman.

"Esa decisión limita la capacidad de cualquier presidente de la Fed para moldear normas sobre stablecoins o monedas digitales de banco central", advierte a iProUP el analista Pedro Martínez. Aun así, el peso simbólico no es menor. Un defensor explícito de Bitcoin al frente del banco central marcaría un quiebre histórico.

Más que un arquitecto regulatorio, el titular de la Fed funciona como una voz de referencia para mercados, gobiernos y empresas. En ese plano, la mirada de Rieder sobre los activos digitales introduce un matiz nuevo en un organismo tradicionalmente conservador.

Aunque Powell dejará la presidencia en mayo, su mandato como gobernador continúa. Si decide permanecer en la junta, conservará un asiento automático en el Comité Federal de Mercado Abierto, lo que mantendría su influencia y limitaría el margen de Trump para sumar aliados.

La tensión escaló aún más cuando el Departamento de Justicia anunció una investigación vinculada a obras en edificios de la Reserva Federal. Powell respondió con un mensaje poco habitual, al advertir que presiones de ese tipo atentan contra la independencia del banco central.

En ese contexto, el nombre de Rick Rieder aparece como una ficha clave en un tablero donde se cruzan política, tasas de interés y el futuro del sistema financiero, con Bitcoin observando desde primera fila.

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