Metaplanet, la "Strategy japonesa", sorprendió al mercado al elevar sus previsiones para 2026, pese a haber reportado pérdidas contables por más de u$s680 millones en Bitcoin (BTC) durante 2025, producto de la caída en el precio de la criptomoneda hacia fin de año.
La compañía, que cotiza en la Bolsa de Tokio y se volvió uno de los principales referentes de la tesorería corporativa en Bitcoin, informó que para 2025 espera ingresos cercanos a los u$s58 millones y un beneficio operativo de unos u$s40 millones.
Sin embargo, el deterioro contable de sus tenencias de BTC, estimado entre u$s680 millones y u$s700 millones, derivará en una pérdida ordinaria de u$s632 millones y una pérdida neta de u$s491 millones.
Metaplanet pierde en Bitcoin pero aún apuesta por la criptomoneda
Lejos de retroceder, Metaplanet proyecta un crecimiento significativo para 2026. Según sus estimaciones, los ingresos casi se duplicarán hasta alcanzar los u$s103 millones, mientras que el beneficio operativo se elevará a u$s73 millones.
Este optimismo se apoya en la expansión de sus tenencias de Bitcoin, que pasaron de 1.762 BTC a finales de 2024 a más de 35.000 BTC al cierre de 2025, consolidando su estrategia de acumulación a largo plazo.
La empresa destacó que, pese al impacto contable negativo, el rendimiento de sus inversiones en Bitcoin durante el año pasado fue del 568%, algo que demuestra la efectividad de su política de acumulación en momentos de volatilidad.
Para Metaplanet, las pérdidas registradas no implican una salida de capital, sino un ajuste contable derivado de las normas internacionales de información financiera, que obligan a reflejar la depreciación de los activos digitales.
El caso de Metaplanet recuerda al de Strategy en Estados Unidos, que también apostó por convertir a Bitcoin en su principal reserva de valor corporativa, un factor que convirtió a la firma en la principal tenedora corporativa de BTC a nivel global.
Ambas compañías sostienen que la criptomoneda funciona como un activo estratégico de largo plazo, capaz de ofrecer retornos superiores a los de otros instrumentos financieros tradicionales, aun cuando las fluctuaciones de corto plazo generen pérdidas en los balances.