El proyecto fija reglas para exchanges, brókers y custodios, pero deja fuera a wallets de autocustodia y protocolos descentralizados
26.01.2026 • 15:45hs • Regulación
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En medio de las tensiones por la CLARITY Act, EE.UU. impulsa una nueva ley cripto
El Senado de los Estados Unidos presentó el Digital Commodity Intermediaries Act, un proyecto de ley que busca regular a Bitcoin (BTC) y otros activos digitales mediante un contexto de supervisión más sólido.
La iniciativa, impulsada por el Comité de Agricultura, propone brindar mayor autoridad a la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) y establecer reglas claras para los intermediarios de productos digitales.
El enfoque apunta directamente a las exchanges de criptomonedas, los brókers y los servicios que administren custodia de fondos, ejecuten órdenes o gestionen márgenes.
El texto legislativo aclara que no se aplicará sobre las wallets de autocustodia ni sobre las plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi) que operan sin intermediarios, limitando su alcance únicamente a las entidades que asumen control o custodia directa de las transacciones.
La presentación ocurre en medio de grandes diferencias políticas sobre cómo regular las criptomonedas: mientras algunos legisladores promueven un enfoque que priorice la innovación y la competitividad, otros insisten en la protección al consumidor y la estabilidad financiera.
Estas tensiones retrasaron la aprobación de proyectos anteriores, como la Ley CLARITY (Digital Asset Market Clarity Act), que compite directamente con la nueva propuesta.
Qué pasó con CLARITY Act
Estas diferencias políticas tuvieron repercusiones en el mercado: en las últimas semanas, Bitcoin mostró una fuerte volatilidad, con caídas tras la postergación de debates legislativos y críticas de actores clave como Coinbase.
El camino hacia una regulación clara para el mercado cripto en los Estados Unidos se frenó el 14 de enero.
La Comisión Bancaria del Senado canceló el tratamiento del proyecto de ley sobre estructura del mercado de activos digitales, conocido como CLARITY Act, una iniciativa que buscaba definir de forma precisa qué organismos federales regulan a la industria.
La decisión, confirmada por el senador republicano Tim Scott, presidente de la comisión, dejó sin fecha una discusión que el sector esperaba como un punto de inflexión tras años de ambigüedad normativa.
Aunque el legislador aseveró que las conversaciones continúan, la suspensión expuso las tensiones internas que atraviesan el proceso.
El detonante más visible fue la decisión de Coinbase de retirar su apoyo público al proyecto.
La opinión de Coinbase
La exchange más grande de los Estados Unidos cuestionó el último borrador y lo calificó como más dañino que el escenario actual.
Brian Armstrong, CEO de la compañía, enfatizó que la iniciativa "sería materialmente peor que el statu quo" y pidió a los legisladores una revisión profunda del texto.
Entre los puntos más críticos, mencionó restricciones amplias sobre finanzas descentralizadas, una virtual prohibición de acciones tokenizadas y riesgos severos para la privacidad de los usuarios.
El borrador, además, concentró mayor poder en la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y limitó el rol de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), un cambio que reavivó el temor a una regulación por vía de sanciones, una estrategia que marcó la etapa previa del organismo bajo la administración Biden.
La postura de Coinbase no solo debilitó el respaldo político: también dejó al descubierto diferencias de fondo entre los propios actores del ecosistema cripto.