El BCE proyecta lanzar la moneda digital para uso institucional y minorista, con el fin de reducir la dependencia de plataformas estadounidenses
21.01.2026 • 09:51hs • ECONOMÍA
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El euro digital tiene fecha confirmada: el Banco Central Europeo reveló cuándo lo lanzará
El euro digital ya tiene horizonte. El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, confirmó que el nuevo medio de pago podría lanzarse en 2029, tanto para uso institucional como minorista.
El objetivo central es reducir la dependencia de Europa de las plataformas de pago estadounidenses y reforzar la soberanía financiera de la eurozona.
Durante un coloquio en Madrid por la presentación del Anuario del Euro, Guindos defendió el proyecto y buscó despejar temores.
Aseguró que el euro digital no es una ruptura, sino la evolución del efectivo al entorno digital, pensada para garantizar el acceso al dinero público, uno de los pilares del sistema de pagos.
"Esperamos que para 2029 esté disponible a nivel institucional y minorista", afirmó Guindos.
También aclaró que el euro digital no pagará intereses, una decisión clave para evitar impactos sobre la estabilidad financiera y el sistema bancario, informó Business Insider.
El funcionario sostuvo que, si el proyecto permite crear "un Bizum europeo", sería "una magnífica noticia".
En su visión, ese esquema ayudaría a integrar el mercado de pagos dentro del bloque y a disminuir la dependencia de proveedores extranjeros.
Más allá del euro digital, Guindos advirtió que Europa atraviesa un momento crítico. Señaló que la defensa se volvió una prioridad existencial, en un contexto geopolítico donde el respaldo de Estados Unidos es "menos confiable" y la amenaza rusa resulta "real".
Frente a ese escenario, planteó una disyuntiva: mayor cooperación europea o fragmentación y pérdida de relevancia.
En el plano financiero, aseguró que los mercados siguen tranquilos pese a la retirada gradual del BCE del mercado de deuda. Dijo que no se observan tensiones relevantes en los diferenciales soberanos, incluso en países como Francia.
Desde el frente fiscal, identificó dos desafíos: el aumento del gasto en defensa y la inestabilidad política que dificulta la aprobación de presupuestos en varios países, entre ellos Francia y España. Aun así, remarcó que el déficit español es muy inferior al francés.
Por último, Guindos llamó a moderar las expectativas sobre la inteligencia artificial. Reconoció su potencial, pero advirtió que un exceso de optimismo podría transformarse en un nuevo riesgo para el crecimiento si las promesas no se traducen en mejoras reales de productividad.