El mercado de capitales argentino reafirma en este inicio de 2026 que las Obligaciones Negociables (ON) son el refugio predilecto para los ahorristas.
Desde Balanz señalan que una ON es "un activo de renta fija que representa una promesa cierta de repago futuro, brindando un alto grado de certeza tanto en rentabilidad como en frecuencia de pago". Para el ahorrista, es la oportunidad de convertirse en acreedor de empresas líderes con flujos dolarizados.
En este contexto, donde el inversor busca previsibilidad y escapar de la volatilidad, firmas de peso en el sector agroindustrial, Cresud y Futuros y Opciones S.A. (FyO) y Telecom, abren nuevas licitaciones de deuda privada para captar el ahorro en moneda dura.
Estos instrumentos se consolidaron como una alternativa superadora al plazo fijo.
El economista Eric Paniagua destaca a iProUP que las ON encuadran a la perfección para quienes buscan rentabilidad prefijada. En el caso de estas emisiones, el experto sostiene que "aquellas que están más cerca del 8% que del 6% de tasa son las más recomendables hoy".
Obligaciones Negociables
El análisis de los expertos: ¿es una buena inversión?
Desde IOL invertironline destacan la solidez de FyO, señalando que la compañía cuenta con u$s56 millones en caja e inversiones corrientes.
"Esto permite cubrir 1,6 veces la deuda de corto plazo, reduciendo significativamente el riesgo de refinanciación", explican desde la ALyC.
Además, subrayan el respaldo de Cresud como accionista mayoritario, lo que aporta "espalda patrimonial y soporte financiero".
El atractivo de estos títulos reside en su relación riesgo-beneficio: con un apalancamiento moderado de 1,3x EBITDA, FyO se posiciona como una opción prudente para un negocio cíclico.
La tasa de interés estimada para la Clase A (Dólar MEP) se ubica en torno al 8,5% anual en dólares.
ON de FyO (Fuente: Banco Galicia)
Las opciones para licitar en FyO se dividen en dos tramos:
- Clase A: En Dólar MEP, con vencimiento a 18 meses y pago de intereses trimestrales. El capital se devuelve íntegramente al vencimiento (bullet).
- Clase B: En Dólar Linked, con vencimiento a 12 meses y pago de intereses semestrales.
Nueva ON de Cresud
Cresud también mantiene su protagonismo. La compañía agrícola, con un portfolio bajo manejo de más de 728.000 hectáreas en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay, ofrece una diversificación regional única.
Según datos de Balanz, su participación del 53,3% en IRSA le otorga además una pata sólida en el negocio de propiedades urbanas y centros comerciales.
Las características de sus nuevas obligaciones negociables, son:
Nueva ON de Cresud (Fuente: Balanz)
Telecom también tiene nuevas ON
Telecom Argentina, operando bajo la marca Personal, se suma a la ola de financiamiento corporativo respaldada por su liderazgo absoluto en el mercado de conectividad.
Con un market share del 58% en servicios móviles y una fuerte presencia en internet al hogar (46%) y TV paga (38%), la compañía ha logrado consolidar un ecosistema que trasciende las telecomunicaciones tradicionales.
El gigante del sector, que ya cuenta con más de 34 millones de accesos, tracciona sus ingresos principalmente a través del negocio móvil (50%), pero apuesta fuerte a la diversificación con verticales de alto crecimiento como su billetera virtual Personal Pay y la plataforma de contenidos Flow.
Su nueva ON cuenta con las siguientes características:
Nueva ON de Telecom (Fuente: Balanz)
Guía para el inversor: Cómo participar de la licitación
Para quienes buscan sumarse a estas emisiones, los requisitos de entrada son mínimos, permitiendo la participación de pequeños ahorristas.
Se puede participar desde apenas u$s100 a través de cualquier cuenta de inversión activa.
Emilio Botto, jefe de estrategia de Mills Capital Group, advierte a iProUP que antes de poner un dólar es vital mirar la solidez del emisor.
"Es clave analizar la capacidad de generar flujo y el historial de cumplimiento", recuerda el experto.
Para el ahorrista de 2026, la selectividad es la regla de oro. Como concluyen los especialistas, estas nuevas ON permiten planificar un flujo de fondos en moneda dura con una seguridad superior a las acciones. En un mercado donde el capital invertido al 7,2% se duplica cada diez años, capturar una tasa del 8,5% anual aparece como la jugada más lógica para proteger el patrimonio.