El mercado de capitales argentino inicia el 2026 consolidando una transformación profunda en la psicología del inversor. Al comparar el Top 10 de Certificados de Depósito Argentinos (CEDEAR) favoritos de enero de 2025 frente al cierre de diciembre, se observa un desplazamiento tectónico: el ahorrista local ha dejado de buscar exclusivamente "refugio" en papeles tradicionales para lanzarse a la captura de crecimiento tecnológico y energía estratégica.
En el primer mes del año pasado, el ranking estaba marcado por una cautela defensiva. Nombres como Tesla, Nvidia y Mercado Libre ya lideraban, pero acompañados por opciones de valor como Coca-Cola, Vale y GeoPark.
Sin embargo, el cierre de diciembre muestra una realidad distinta, con la irrupción de jugadores como Palantir, Oracle y Micron (MU), esta última con un salto de rendimiento mensual del 24%.
Para el economista Eric Paniagua, este fenómeno se basa en un cambio de mentalidad fundamental en el ahorrista. "Se explica por un cambio de mindset: después de un 2024 muy defensivo, el inversor argentino empieza a buscar crecimiento, sobre todo en tecnología e IA", analiza en diálogo con iProUP.
Según su visión, no se abandona el concepto de "refugio", sino que se lo complementa con activos que combinan expansión con negocios probados.
Mercado Libre y Vista: el nuevo "Círculo Rojo" del inversor
Un dato ineludible del año que pasó es la permanencia y consolidación de Mercado Libre (MELI) y Vista Energy (VIST) en lo más alto del ranking.
Ambos activos terminaron el 2025 en el podio de favoritos, demostrando que para el inversor local ya juegan en la misma liga que Apple o Amazon.
Al respecto, Christian Ranallo, de Ranallo Advisors, destaca a iProUP que estas firmas han logrado "fidelizar" al inversor argentino de manera definitiva.
"Desde la pandemia, los inversores preguntan primero por Mercado Libre", señala el especialista a este medio. A pesar de que la facturación de la empresa de Marcos Galperin es mayor en Brasil y México, la identificación local es total.
En el caso de Vista, el experto subraya el rol de su "gran management" y cómo la compañía logró captar el interés de quienes buscan una exposición directa al potencial de Vaca Muerta.
El informe de Perspectivas 2026 compartido por IOL a iProUP añade una capa de análisis técnica sobre este fenómeno: el crecimiento del S&P 500 durante 2025 fue impulsado por la eficiencia asociada al uso de IA y la consecuente expansión de los márgenes corporativos. Esta dinámica se concentró en el sector tecnológico, que representó el 36% de las ganancias del índice en los últimos 12 meses.
Paniagua matiza que, si bien MELI ya es un "clásico" indiscutido en las carteras, Vista todavía tiene el desafío de probar su resiliencia ante la volatilidad que pueda tener el precio del petróleo en el corto plazo.
No obstante, el interés por el rubro energía sigue firme como una herramienta para balancear el riesgo de las carteras puramente tecnológicas, especialmente ante la proyección de un mercado impulsado por resultados reales.
La revancha de la tecnología y el factor "IA"
La rotación de cartera hacia fin de año trajo nombres que antes pasaban desapercibidos. Palantir y Oracle son los casos más emblemáticos de este giro.
Ranallo atribuye la subida de Palantir a su fuerte asociación con la inteligencia artificial y a una volatilidad que atrae a quienes buscan "rendimientos rápidos y arriesgar un poquito", capturando el interés de un público más agresivo.
El caso de Oracle es particular y requiere una mirada atenta a los fundamentos. Según los datos de IOL, la empresa registró rendimientos sobresalientes de hasta 173% entre sus mínimos de abril y sus máximos de 2025.
Sin embargo, este avance dejó a la compañía con ratios de valuación elevados, lo que la vuelve muy dependiente de que las expectativas de crecimiento futuro se materialicen sin fisuras.
Paniagua coincide en que la IA todavía tiene un largo recorrido, especialmente en lo que define como la "etapa de monetización".
Para el economista, papeles como Nvidia (NVDA) y Broadcom (AVGO) todavía tienen mucho que ofrecer. Es importante notar que el ciclo de inversión en data centers se está financiando mayormente con caja propia, a diferencia de la burbuja puntocom.
Esta selectividad que menciona Paniagua es respaldada por Paulino Seoane, Head of Investment Ideas en Balanz, quien advierte a iProUP que el 2026 será el año de la "inteligencia artificial de especialización".
Según Seoane, el mercado ya no premiará a cualquier empresa tecnológica, sino a aquellas con integración vertical: "Compañías como Google, con diseño de chips propio y acceso masivo a datos, están en una posición de privilegio, incluso disputando el podio a gigantes como Nvidia", señala el experto
De hecho, algunas de las compañías ligadas a la IA exhiben estructuras desendeudadas y márgenes elevados. Compañías como Palantir, Nvidia y Google muestran ratios de deuda neta sobre EBITDA que indican un exceso de efectivo sobre la deuda de corto y largo plazo.
Esta salud financiera es lo que permite sostener los ambiciosos planes de inversión que el mercado descuenta para 2026.
El escenario geopolítico y la visión 2026
La rotación de carteras no ocurre en el vacío. IOL destaca que el 2025 estuvo marcado por la guerra comercial iniciada por la administración Trump en el denominado "Liberation Day" (2 de abril).
Este escenario obligó a las potencias a redefinir prioridades, donde Estados Unidos recae en la innovación de su sector privado para mantenerse al frente de la frontera tecnológica. Esta carrera, con China y EEUU a la cabeza, convirtió a la inteligencia artificial en un pilar central de la competencia geopolítica.
Para el inversor de CEDEAR, esto significa que sostener el impulso de la IA es crucial no solo por impacto económico, sino por seguridad nacional en los países emisores, lo que sugiere que seguiremos viendo niveles de gastos de capital (capex) superiores a los previstos.
Respecto a lo que viene, el mercado espera que el ritmo de crecimiento de beneficios continúe, proyectando un aumento del 13% interanual en los resultados del S&P 500.
Si se alcanza este número, sería el tercer año consecutivo de crecimiento de doble dígito. No obstante, las valuaciones actuales son indudablemente elevadas, lo que exige una selección quirúrgica de activos.
Para Paniagua, una cartera razonable para quien busca riesgo hoy debería tener:
- 40% en tecnología
- 25% en energía
- El 35% restante debería estar repartido entre consumo masivo y una pequeña porción de criptoactivos
El objetivo es capturar la tendencia de fondo: la inteligencia artificial permitiendo a las compañías continuar impulsando sus resultados durante los próximos años.
El ranking de favoritos de los argentinos en 2025 refleja un inversor más sofisticado que el de años anteriores. Ya no alcanza con "comprar dólares" a través de un CEDEAR defensivo; ahora la búsqueda pasa por identificar a los ganadores de la revolución de los agentes de IA y la infraestructura energética.
De esta manera, en un mercado que juega en el límite superior de sus posibilidades, la rotación de cartera dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad de supervivencia financiera.