El mercado de las materias primas atraviesa una transformación sin precedentes en este inicio de 2026. El cobre, históricamente apodado como "Doctor Copper" por su capacidad para diagnosticar la salud de la economía global, rompió todas las barreras al superar los u$s13.000 la tonelada. Este rally no solo responde a los ciclos económicos tradicionales, sino que está siendo impulsado por un motor de última generación: la Inteligencia Artificial (IA) y la necesidad de una infraestructura eléctrica masiva para sostenerla.

Para el inversor local, este escenario abre una ventana de oportunidad (y también de cautela) a través de los CEDEARs. Sin embargo, la volatilidad ha alcanzado niveles que obligan a recalcular las carteras. Según los especialistas consultados por iProUP, el metal rojo dejó de ser un simple insumo de construcción para convertirse en un activo estratégico del crecimiento tecnológico de largo plazo.

¿Commodity cíclico o activo tecnológico?

La gran pregunta que se hace el mercado es si estamos ante un pico especulativo o un cambio de paradigma. Gustavo Martin, economista en Balanz, sostiene en diálogo con iProUP que el cobre dejó en el pasado su condición de commodity cíclico.

Para él, hoy es un "activo de crecimiento estructural" debido a su papel crítico en la electrificación del transporte y la expansión de infraestructuras digitales, como redes eléctricas inteligentes.

Esta visión es compartida por Santiago Peña Göttl, analista de Estrategias de IOL Inversiones, quien aporta a iProUP cifras contundentes sobre el impacto de la tecnología: "Solo los centros de datos explicarían una demanda de cobre de hasta 1,9 millones de toneladas hacia 2030, desde los aproximadamente 0,5 millones actuales", grafica. Es decir, un crecimiento de cuatro veces. 

En este sentido, Peña Göttl afirma a este medio que es plausible pensar al cobre como un insumo clave del crecimiento tecnológico de largo plazo.

Al respecto el economista Eric Paniagua coincide en que la Inteligencia Artificial es el gran catalizador y subraya a iProUP que "muchos metales se están demandando particularmente para sustentar centros de datos y componentes para chips vinculados a esta tecnología".

Para este experto, el cobre puede ser una buena tenencia para un perfil agresivo que busque un upside rápido apostando al desarrollo de la IA.

No obstante, el camino no está libre de obstáculos. Peña Göttl matiza el entusiasmo inicial al señalar que el inicio de año presenta drivers de demanda debilitados en algunos frentes, como la desaceleración del consumo en China por la debilidad del sector inmobiliario. Sin embargo, recalca que a largo plazo la visión sigue siendo constructiva gracias a la transición energética.

El menú de CEDEAR: cómo capturar el valor del metal

Para quienes deciden asumir el riesgo, la pregunta es cómo operar desde la Bolsa local y los CEDEAR tienen la respuesta.

Cómo comprar CEDEARs (Fuente: BYMA)

Esta herramienta de inversión que permite sumar a la cartera a firmas que cotizan en el exterior es la vía de entrada para añadir las empresas mineras al portafolio.

Al respecto Martin recomienda, en perfiles agresivos, una exposición reducida y preferentemente a través de instrumentos líquidos, evitando la concentración en una sola compañía.

En el universo de los CEDEARs las opciones más directas son:

Peña Göttl destaca que en el caso de FCX, las ventas de cobre representan el 73% de sus ingresos, mientras que SCCO posee las mayores reservas del mundo entre las compañías listadas, con más de 51 millones de toneladas métricas.

Para aquellos que buscan una exposición más diversificada o indirecta, Martin menciona las siguientes alternativas:

El experto de Balanz la incluye porque son firmas que permiten tomar posición en gigantes que, además de cobre, tienen intereses en otros commodities, lo que amortigua parcialmente la volatilidad específica del metal rojo.

Los especialistas también mencionan opciones internacionales para quienes operan en el exterior, como el ETF COPX, que agrupa a las grandes mineras de Canadá, China y EE.UU., o el CPER, que invierte directamente en futuros de cobre.

Martin advierte que, en el contexto actual, la exposición directa al metal luce algo más "defensiva" que apostar por mineras puntuales, que suelen amplificar los movimientos del precio.

Riesgos y el fantasma de la burbuja

Paniagua advierte a iProUP que los últimos meses han mostrado movimientos "violentos y agresivos" en los metales.

Para el analista, esta volatilidad inusual, que afecta tanto al oro y la plata (dos inversiones recomendadas hasta el cansancio por Robert Kiyosaki), como al cobre y el paladio, puede resultar excesiva para un perfil conservador.

"No es el momento para ingresar a alguien que no le guste el riesgo, porque podés agarrar tanto la supersubida como una baja muy pronunciada", subraya.

Entrar al mercado con precios récord de u$s 13.300 no es para cualquiera. Martin advierte sobre los riesgos evidentes: "La tensión geopolítica, como la amenaza de nuevos aranceles de EE.UU., puede seguir contribuyendo a los precios en el corto plazo pero también generar correcciones bruscas". De hecho, recuerda el desplome del 23% que sufrió el metal en 2025 tras tensiones comerciales previas.

Peña Göttl suma un dato técnico interesante para el análisis: la relación cobre/oro se encuentra en mínimos de los últimos 15 años. Esto se debe a que el oro subió con fuerza como refugio ante la preocupación fiscal en EE.UU., lo que podría hacer que el posicionamiento actual en cobre luzca "atractivo" en términos relativos para algunos estrategas.

Sobre el riesgo de una "burbuja", Martin reconoce que existe si la presión especulativa supera los fundamentos. Sin embargo, considera que la resiliencia de la demanda energética y tecnológica sugiere que el cobre mantiene un piso sólido.

"La especulación ya mostró su capacidad de amplificar subas y caídas, aunque los datos actuales no muestran un posicionamiento extremo como en otros momentos", indica el experto de Balanz.

Al respecto, Paniagua sugiere que recién a mediados de este año podría haber mayor claridad sobre hacia dónde se dirige la demanda real. Mientras tanto, el cobre se consolida como una pieza irreemplazable del rompecabezas digital. Para el inversor argentino, los CEDEAR mineros aparecen como el puente necesario para participar de un mercado que, lejos de ser solo cables y tuberías, hoy es el sistema nervioso de la revolución tecnológica.

Es clave tener presente que las inversiones en commodities y activos de renta variable (CEDEAR) conllevan riesgos significativos debido a la volatilidad de los precios internacionales y factores geopolíticos. Consultá con un asesor financiero matriculado antes de operar.

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