Bitcoin e inteligencia artificial se integran en una hoja de ruta estatal que El Salvador proyecta hacia 2026, con foco en educación y productividad
03.01.2026 • 10:00hs • Estrategia digital
Estrategia digital
Luego de Bitcoin, El Salvador apuesta por otra tecnología: el plan de Nayib Bukele
El Salvador apostará por Bitcoin y la inteligencia artificial durante 2026, según confirmó The Bitcoin Office, reforzando una estrategia iniciada cuando la criptomoneda fue adoptada como moneda legal en 2021.
El organismo señaló que el país va "con todo" en ambos ecosistemas, profundizando un modelo que combina reservas digitales con innovación aplicada a productividad, educación y desarrollo de largo plazo.
Bitcoin como reserva estratégica
El Salvador reafirma su posicionamiento al integrar Bitcoin dentro de una planificación estatal sostenida, donde la criptomoneda deja de ser coyuntural y pasa a ser tratada como parte estructural de las reservas nacionales.
La estrategia de Nayib Bukele propone considerar a Bitcoin como activo de resguardo, mientras la inteligencia artificial se incorpora como herramienta para potenciar productividad, gestión de datos y la eficiencia del sector público.
Al momento de la publicación, el país acumula 7.519 BTC, valuados en torno a 680 millones de dólares, un stock que creció de manera significativa tras compras tácticas realizadas durante episodios recientes de debilidad del mercado.
Ese enfoque se diferencia del esquema previo de adquisiciones diarias, ya que prioriza momentos específicos de precio, buscando optimizar el valor de largo plazo de las reservas sin responder al ruido financiero cotidiano.
Más allá del precio, el debate central gira en torno al marco conceptual, ya que cuando un Estado decide sostener Bitcoin como infraestructura de reservas, su horizonte suele ser prolongado y menos sensible a fluctuaciones de corto plazo.
La inteligencia artificial como segundo pilar
La segunda columna del plan salvadoreño es la inteligencia artificial, un eje que comenzó a tomar forma en diciembre de 2025 con una alianza entre el presidente Nayib Bukele y Elon Musk.
Ese acuerdo contempla el despliegue de Grok en alrededor de 5.000 escuelas públicas, con el objetivo de brindar apoyo a estudiantes y docentes mediante un sistema de tutoría adaptativa.
La iniciativa incluye la generación de datos locales y el desarrollo de marcos de uso responsable, buscando que la adopción tecnológica tenga impacto educativo y social medible a lo largo del tiempo.
Este tipo de programas apunta a efectos económicos indirectos, como elevar habilidades digitales, atraer talento internacional y diversificar una economía históricamente concentrada en remesas y turismo.
En ese mismo relato, Bitcoin funciona como símbolo de soberanía monetaria y como señal de apertura a la innovación para inversores, empresas tecnológicas y actores del mercado de capitales.
"Ningún otro país del planeta puede presumir de un cambio tan drástico en tan poco tiempo. El Salvador ahora es líder mundial en la intersección de Bitcoin, mercados de capitales, IA, innovación y, lo más importante, libertad", expresó George McBride de Satstreet.
De cara a 2026, la lectura dominante es que incluso sin una explosión inmediata de demanda, la participación sostenida de un Estado en Bitcoin introduce paciencia, consistencia y una narrativa distinta sobre el riesgo.
El desafío estará en la ejecución, la transparencia y el seguimiento de indicadores clave, como el ritmo de acumulación, la implementación educativa y la calidad de la información pública sobre ambas iniciativas.