El 2026 asoma en el horizonte como el año de la "verdad" para el programa económico de Javier Milei. Para Domingo Cavallo, el exministro que ideó la Convertibilidad, el crecimiento vigoroso es posible, pero lanzó una advertencia que ya resuena en la City: "El Gobierno no debe dormirse en los laureles".
Si bien Cavallo reconoce que el ajuste fiscal récord y el RIGI son cimientos sólidos, sostiene que para que la reactivación llegue al mercado interno se necesita una secuencia precisa de reformas estructurales.
La "Trilogía" de Cavallo para el 2026
Según el último análisis del exministro, el despegue económico depende de tres pasos que el Ejecutivo debe dar sin demoras:
- Reprivatizaciones para Obras: Cavallo propone acelerar la venta de empresas estatales (estatizadas post-2001) para financiar infraestructura. "Sin infraestructura moderna, el crecimiento tiene un techo bajo", advierte.
- El "Modelo Peruano": Sugiere un nuevo régimen monetario y cambiario por ley. La meta es que el Banco Central acumule reservas rápido y que el Riesgo País caiga por debajo de los 300 puntos.
- Modernización Laboral con foco Pyme: Pide extender los beneficios del RIGI a las empresas medianas y pequeñas para nivelar la cancha impositiva.
Riesgo País vs. Inflación: El cambio de obsesión
En un giro controversial, Cavallo afirma que bajar el Riesgo País es hoy más relevante que reducir la inflación.
¿Su lógica? Si el riesgo no baja, siempre existirá la "espada de Damocles" de una devaluación abrupta.
"No es prudente anunciar metas de inflación muy ambiciosas (como el 0%) porque el Gobierno corre el riesgo de ser desmentido por la realidad", aclara.
Para el economista, una política monetaria excesivamente restrictiva para forzar la desinflación podría acentuar el clima recesivo.
De la "Convertibilidad" a la estabilidad real
En comparación con sus análisis de meses anteriores, donde insistía en la libre circulación del dólar, Cavallo ahora pone el foco en la infraestructura y el crédito.
Para él, el único motor que reactivará el consumo familiar es que las tasas de interés se ubiquen por debajo de la capacidad de crecimiento del país.
El mensaje final para la Casa Rosada es político y estratégico: cualquier efecto negativo de la salida total del cepo debe ocurrir lo más lejos posible de la elección de 2027.