A medida que el precio del oro continúa su escalada parabólica, con una suba cercana al 20% este mes, surge la pregunta de si Bitcoin repetirá esa tendencia ascendente tan inusual.
El multimillonario mexicano Ricardo Salinas sostiene que el activo digital seguirá el mismo camino, argumentando que la escasez programada del BTC refleja mejor el valor real que cualquier activo tradicional.
Mientras el oro se convierte oficialmente en el primer activo en superar los 30 billones de dólares de capitalización bursátil, Salinas afirma que Bitcoin se multiplicará por 14 para alcanzar y superar al metal precioso.
El oro rompe todos los récords de valoración global
Tras un repunte histórico durante este año, con una subida del precio del oro superior al 60% interanual, el metal dorado ha superado ampliamente al resto de los principales activos financieros.
Incluso las grandes tecnológicas como Nvidia, Microsoft y Apple han quedado rezagadas ante el oro, cuyo valor de mercado supera los treinta billones de dólares, consolidando su posición como refugio por excelencia.
La Kobeissi Letter describió este fenómeno como una "carrera mundial hacia el oro", impulsada por déficits crecientes, monedas debilitadas e incertidumbre política que incentiva la búsqueda global de seguridad.
En medio de este contexto, los bancos centrales aumentan sus reservas mientras los fondos cotizados acumulan flujos récord, confirmando la tendencia de migrar hacia activos tangibles.
Salinas sostiene que el oro es solo el preludio, y escribe: "Bitcoin subirá al menos 14 veces para alcanzar al oro… y después seguirá superándolo. Marca este post".
Bancos centrales reconfiguran sus reservas ante la volatilidad
El precio del oro ronda actualmente los 4.300 dólares por onza, tras un crecimiento interanual del 60%, impulsado por políticas fiscales expansivas y divisas en constante depreciación.
Los bancos centrales adquirieron más de 1.130 toneladas en los primeros nueve meses de 2025, superando cualquier registro histórico desde la década de los setenta.
Este movimiento se explica por déficits persistentes, tensiones energéticas, competencia geopolítica y procesos de desdolarización motivados por las fricciones entre Washington y Pekín.
Discovery Alert atribuye la escalada a una reasignación monetaria desde deuda soberana hacia reservas tangibles, especialmente visible en Asia, Oriente Medio y Europa del Este.
China y Polonia lideran la tendencia: Pekín ya acumula 2.400 toneladas, mientras Varsovia busca que el oro represente el treinta por ciento de sus reservas nacionales.
Bitcoin se posiciona como el heredero digital del oro físico
Con este escenario de fondo, la previsión de Ricardo Salinas no parece tan extravagante, considerando la creciente aceptación del Bitcoin como refugio de valor alternativo a los metales preciosos.
Un activo digital que hace una década equivalía al precio de una bebida ahora podría, según el empresario mexicano, alcanzar cifras millonarias por unidad en los próximos años.
Con una capitalización total cercana a los dos billones de dólares, un incremento de catorce veces colocaría al BTC en la misma valoración de mercado que el oro.
Salinas, quien mantiene alrededor del 80% de su patrimonio en Bitcoin, defiende que se trata del dinero más sólido creado por la humanidad.
Los analistas de Fidelity Investments coinciden en que varios países podrían seguir su ejemplo y comenzar a incorporar Bitcoin en sus reservas oficiales.
La tesis se alinea con su crítica constante a las monedas fiduciarias, cuyo deterioro compara con la estabilidad programada del sistema Bitcoin, anticipando un reajuste global deflacionario antes del final de la década.
El oro y Bitcoin, dos caras del mismo voto de desconfianza
La Kobeissi Letter comparó el auge del oro con un voto global de desconfianza hacia las monedas fiduciarias y los gobiernos que las respaldan mediante una incesante impresión de dinero.
El aumento de la demanda tanto de oro físico como de instrumentos financieros vinculados refleja una pérdida de fe estructural en las políticas monetarias contemporáneas.
Bitcoin, según Salinas, replica digitalmente ese fenómeno: una cobertura moderna para quienes prefieren la soberanía de doce palabras a la seguridad de doce bóvedas doradas.
Aunque el BTC aún esté rezagado respecto al rally parabólico del oro, los vientos estructurales sugieren que ambos activos convergerán en valor y relevancia.
El magnate mexicano interpreta esa convergencia como un destino inevitable, asegurando que Bitcoin terminará revaluando la riqueza mundial y podría alcanzar los treinta billones de dólares de capitalización.