Circle, Anchorage Digital y Huobi Global, entre otras criptoempresas, está formando una nueva coalición -convocada por la empresa de software de supervisión de riesgos Solidus Labs- con el objetivo de asentar las bases para tomar medidas contra la manipulación del mercado.
Las compañías (de las cuales también se destacan CrossTower, BitMex, GSR, Bitstamp, Elwood, CryptoCompare, Securrency, MV Index Solutions, la Cámara de Comercio Digital, Global Digital Finance y CryptoUK) firmaron un compromiso de "integridad del mercado".
En el documento se reconoce el potencial de fraude en el ecosistema de las criptomonedas y la necesidad de que el sector proteja a los inversores en un esfuerzo por infundir confianza en el floreciente sector de los activos digitales.
"Se trata de reconocer que se necesitan entidades que se centren en un sistema justo y ordenado, y que intenten evitar los abusos que pueden producirse si no se presta atención", manifestó Kathy Kraninger, vicepresidenta de asuntos regulatorios de Solidus Labs y exdirectora de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor.
El anuncio de esta nueva coalición llega en un momento en que los reguladores expusieron su preocupación por la seguridad del nuevo mercado para los inversores y vetó una propuesta realizada por Wise Origin Bitcoin Trust, de Fidelity, para ofrecer un ETF que rastreara la criptodivisa al considerar que no cumplía las normas para evitar prácticas fraudulentas.
Aunque este nuevo compromiso es un importante reconocimiento del potencial de fraude en el espacio de las criptomonedas, sigue sin estar claro cómo puede frenar el sector de las finanzas descentralizadas a los malos actores.
Conocé cuáles son los fraudes más comunes con monedas digitales
En los últimos años ha crecido el interés de las monedas digitales, popularmente conocidas como criptomonedas, activos digitales que emplean métodos de criptografía para asegurar las transacciones en el mercado digital.
Las criptodivisas forman un sistema descentralizado en el que, a través de la cadena de bloques -también denominada tecnología 'blockchain'-, cada uno de los agentes que participan en estas transacciones garantizan su seguridad. Con ello, se elimina la figura del intermediario, al contrario de lo que ocurre en el mercado tradicional.
Se trata de un modelo que ha generado interés, debido a que muchos usuarios consideran que invertir en criptomonedas es el futuro. Estos tienen a su disposición varios tipos de estas monedas digitales en las que fijarse.
Actualmente, las más populares son Bitcoin, Ethereum, Monero y Dogecoin. Debido a que presentan valores al alza y que prometen grandes ganancias para los inversores, siempre que sus precios no se desplomen, los ciberdelincuentes buscan aprovechar sus carencias lucrarse, como han advertido desde ESET.
Entre algunas de las amenazas más habituales se encuentran las llamadas 'Estafas Ponzi'. Se trata de un tipo de engaño en el que se anima a las víctimas a invertir en una empresa inexistente o en un plan para recuperar el dinero de forma rápida.
Esta operación fraudulenta implica el pago de intereses a los inversores de su propio dinero ya invertido o del dinero de nuevos inversores que caigan en el engaño.
Por otro lado, destaca el denominado 'Pump and Dump'. En este caso, los estafadores animan a los inversores a comprar acciones de empresas de criptomonedas desconocidas basándose en información falsa.
Una vez adquiridas, el precio de las acciones sube y los estafadores venden sus propias acciones. De esa forma, se benefician con esa acción y dejan a la víctima con acciones sin valor.
También son bastante habituales la suplantación de identidades de famosos mediante la creación de cuentas falsas, desde las que se anima a sus seguidores a invertir en planes de inversión inexistentes.
A este método se unen los intercambios falsos mediante correos electrónicos o publicaciones en redes sociales. En ellas se anima a la gente a invertir una cantidad determinada para acceder a una aún mayor como recompensa.
También en este apartado se puede mencionar el 'phishing', una de las formas más utilizadas, mediante las que se envían e-mails de supuestos bancos o proveedores de tarjetas bancarias. En estos correos, se solicita el pago de una cantidad en criptomonedas y, a veces, proceden a amenazar con un tiempo límite.
Las aplicaciones impostoras, incluidas en las tiendas de aplicaciones como si se tratasen de servicios legítimos, son otro de los formatos llevados a cabo por los delincuentes para engañar a los usuarios de criptodivisas.
A pesar de que aparentemente están verificadas, a través de ellas los estafadores pueden acceder a los datos personales y financieros de los inversores o implantar 'malware' en el dispositivo en el que se descargan, así como engañar a los usuarios para que paguen por servicios inexistentes.