Elon Musk quedó más cerca que nunca de alcanzar una marca inédita para cualquier individuo, luego de sumar un nuevo hito financiero que lo acerca a convertirse en el primer billonario de la historia.
El avance estuvo impulsado por el debut bursátil de SpaceX en Nueva York, donde las acciones comenzaron a cotizar a u$s150 cada una, un 11% por encima del precio establecido inicialmente.
Ese desempeño otorgó a la empresa de cohetes e inteligencia artificial fundada por el empresario una valoración cercana a los u$s2 billones, consolidándola entre las compañías más valiosas del mercado global.
Como consecuencia directa, la fortuna personal de Musk trepó hasta casi u$s1,05 billones según las estimaciones publicadas por el Índice de multimillonarios de Bloomberg durante la rueda del viernes.
Aunque la jornada terminó con una riqueza calculada en u$s971.000 millones, el patrimonio del empresario continúa siendo más de tres veces superior al del cofundador de Google, Larry Page.
De los u$s100.000 millones a una cifra nunca vista
No pasó ni una década desde que Bloomberg identificó por primera vez a una persona con un patrimonio superior a u$s100.000 millones, una marca que Musk dejó atrás con amplitud cuando la superó durante 2020.
A partir de entonces se mantuvo en la cima de los rankings patrimoniales globales, impulsado inicialmente por la extraordinaria evolución bursátil de Tesla y luego por el creciente interés inversor alrededor de SpaceX.
Bajo su denominación formal, Space Exploration Technologies, la firma aeroespacial ganó protagonismo hasta ubicarse entre las corporaciones más valiosas del planeta y fortalecer considerablemente la riqueza de su fundador.
Acumular alrededor de u$s1 billón, una cifra comparable al tamaño de toda la economía suiza medida por producto interno bruto, representa una escala patrimonial prácticamente imposible de equiparar.
La dimensión de esa riqueza queda reflejada en otro dato llamativo: cada uno de los 14 descendientes de Musk aparecería en el puesto 29 del ranking mundial si recibiera una distribución equitativa.
El contexto también resulta relevante para un empresario de 54 años que, gracias a la magnitud de sus recursos económicos, pasó a integrar el reducido grupo de personalidades con mayor influencia global.
A lo largo de los años utilizó su capital para respaldar iniciativas alineadas con sus convicciones, incluida la adquisición de Twitter para combatir lo que definió como "el virus de la mentalidad woke".
Los más de u$s291 millones destinados a las elecciones federales de 2024 representan menos del 0,03% de su patrimonio actual, equivalente a una donación de u$s291 para alguien con u$s1 millón.
Un recorrido marcado por conflictos y recuperaciones
A pesar de la magnitud alcanzada por su fortuna, el camino recorrido por Musk durante los últimos años estuvo lejos de ser lineal y presentó numerosos desafíos empresariales, financieros, judiciales y políticos.
La adquisición de Twitter exigió desprenderse de más de u$s15.000 millones en participaciones de Tesla, una operación que coincidió con una fuerte corrección de los papeles de la automotriz.
También enfrentó un revés judicial cuando un magistrado de Delaware dejó sin efecto el esquema de compensación por u$s56.000 millones acordado en 2018 tras reclamos impulsados por accionistas.
Su participación en el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Donald Trump y el respaldo brindado a movimientos políticos marginales también alejaron potenciales compradores y terminaron afectando las ventas de Tesla en distintos mercados.
Sin embargo, el empresario logró sortear esos obstáculos y reencauzar la situación mediante una combinación de cambios corporativos, avances tecnológicos, crecimiento de nuevos negocios y resoluciones judiciales favorables para sus intereses.
La plataforma que más tarde adoptó el nombre X incrementó el valor estratégico de sus datos gracias al auge de la inteligencia artificial y finalmente terminó integrándose con xAI.
Además, Tesla trasladó su sede de California a Texas, ganó una apelación que le permitió conservar su paquete salarial original y obtuvo acceso a un nuevo plan que podría alcanzar hasta u$s1 billón.
SpaceX toma la delantera y redefine su patrimonio
Aunque el salto de Musk hacia la categoría de billonario está impulsado principalmente por SpaceX, fue Tesla la empresa que inicialmente aceleró su avance dentro de la clasificación mundial de grandes fortunas.
Los títulos del fabricante de vehículos eléctricos, donde Musk conserva la condición de principal accionista, registran una apreciación cercana al 35.000% desde que la empresa salió al mercado en 2010.
Con el paso de los años, el dominio de SpaceX en el mercado de lanzamientos orbitales y el crecimiento sostenido de Starlink despertaron cada vez más interés entre inversores institucionales y privados.
El servicio de internet satelital lanzado en 2019 fortaleció la posición estratégica de la compañía y contribuyó decisivamente a incrementar su atractivo financiero dentro de los mercados tecnológicos globales.
Tras haber sido valorada en alrededor de u$s100.000 millones durante una financiación realizada en 2021, la empresa llegó posteriormente a una valoración cercana a u$s1 billón luego de fusionarse con xAI y X.
El grupo combinado protagonizó además la mayor oferta pública inicial de la historia al recaudar u$s75.000 millones y actualmente representa más del 70% del patrimonio neto estimado de Musk.
Aunque gran parte de esa riqueza sigue siendo teórica porque posee pocos activos fuera de sus compañías, Tesla y SpaceX mantienen planes de compensación que podrían otorgarle acciones por unos u$s1,8 billones si cumplen sus objetivos.