En un escenario global marcado por la incertidumbre financiera y las tensiones geopolíticas, los bancos centrales mantienen una estrategia clara: acumular oro como activo de resguardo.

Según datos del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), las reservas oficiales de oro superan las 36.520 toneladas.

En 2025 los bancos centrales compraron 863 toneladas de oro, y para 2026 se espera un volumen cercano a las 850 toneladas, según estimaciones del WGC.

Los 10 bancos centrales con más oro son:

  • Estados Unidos: es el mayor tenedor de oro del mundo con más de 8.133 toneladas
  • Alemania: tiene alrededor de 3.350 toneladas, administradas en gran parte por el Bundesbank
  • Italia: conserva 2.451 toneladas, lo que lo convierte en uno de los principales actores europeos
  • Francia: con 2.437 toneladas, completa el bloque de potencias europeas con grandes volúmenes de metal precioso
  • Rusia: supera las 2.200 toneladas y apuesta al oro para diversificar y reducir su dependencia del dólar
  • China: acumula unas 2.300 toneladas y en los últimos años aceleró sus compras
  • India: el Banco de la Reserva de la India administra cerca de 880 toneladas
  • Japón: posee 846 toneladas y utiliza el oro como parte de su estrategia de respaldo internacional
  • Polonia: suma alrededor de 515 toneladas y es uno de los compradores más activos de la región
  • Turquía: cierra la lista con más de 640 toneladas, en línea con su política de diversificación frente a la volatilidad cambiaria

En conjunto, estas diez naciones concentran cerca de 23.800 toneladas, lo que representa más de la mitad de las reservas oficiales de oro a nivel mundial.

Las cifras corresponden al cierre de 2025, según el World Gold Council y Trading Economics.

Por qué los bancos centrales apuestan todo al oro

Mientras que el WGC y el FMI ubican las reservas oficiales en 36.520 toneladas, otras estimaciones las elevan a un nivel algo mayor.

Según datos de Metals Focus, Refinitiv GFMS y el World Gold Council al cierre de 2025, los bancos centrales poseían 38.666 toneladas de oro, lo que equivale al 18% de todo el oro extraído en la historia.

Según esas estimaciones, el oro mundial se distribuye así:

  • Joyería: 97.645 toneladas (43%)
  • Lingotes, monedas y ETFs (inversión): 50.978 toneladas (23%)
  • Bancos centrales: 38.666 toneladas (18%)
  • Otros usos (industrial y reservas privadas): 32.602 toneladas (14%)

Aunque la mayor parte del oro sigue en manos privadas, los bancos centrales ya consolidan su protagonismo. Desde 2022, no solo mantienen grandes reservas históricas, sino que siguen sumando toneladas año tras año.

La combinación de stock acumulado y compras recientes confirma que el oro continúa siendo el refugio preferido en tiempos de volatilidad. Los tres principales motivos detrás de esta tendencia son:

Así, el oro se consolida como un activo estratégico que trasciende coyunturas y refuerza la autonomía monetaria de los países.

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