Meta y Google fueron declaradas culpables en Estados Unidos por provocar adicción en jóvenes a través de Instagram y YouTube.
El caso se originó a partir de la denuncia de un joven que asegura haber desarrollado adicción a estas redes sociales durante su infancia.
El fallo, emitido por un jurado en Los Ángeles, obliga a ambas compañías a pagar una indemnización millonaria y marca un precedente en la relación entre las grandes tecnológicas y la salud mental de sus usuarios.
Tras dos semanas de deliberaciones, en un juicio que comenzó en enero, el jurado concluyó que Meta y Google actuaron con negligencia al no advertir ni prevenir los riesgos que sus plataformas generan en los adolescentes.
Como consecuencia, se fijó una indemnización de u$s3 millones, de los cuales Meta deberá cubrir el 70% y YouTube el 30% restante.
La condena se suma a otro revés para Meta: esta misma semana fue obligada a pagar u$s375 millones por no aplicar medidas adecuadas para proteger a usuarios menores de edad frente a depredadores sexuales online.
Implicancias para el sector tecnológico
Hasta ahora, las grandes tecnológicas habían evitado condenas directas por los efectos de sus productos, pero este fallo podría sentar jurisprudencia y alentar nuevas demandas.
Además, pone en el centro del debate la necesidad de regulaciones más estrictas y de mecanismos de protección que limiten el impacto de algoritmos diseñados para maximizar el tiempo de uso.
El fallo podría acelerar cambios regulatorios en Estados Unidos y otros países, donde el impacto de las redes sociales en la salud mental juvenil es cada vez más cuestionado.