El movimiento QuitGPT gana visibilidad entre usuarios que piden cancelar suscripciones a ChatGPT como forma de protesta contra decisiones de la empresa.

La campaña impulsa a dejar de pagar el servicio como señal de descontento con las políticas corporativas de OpenAI, en el contexto de una nueva ola de activismo digital enfocada en presionar a grandes compañías tecnológicas.

Los participantes manifiestan distintos motivos para sumarse al movimiento, que van desde críticas técnicas hasta cuestionamientos institucionales.

Entre los reclamos más mencionados aparecen el desempeño de la versión más reciente del modelo y el desacuerdo con lo que consideran una alineación de la empresa con políticas gubernamentales controvertidas.

La iniciativa comenzó a ganar fuerte repercusión en redes sociales como Reddit y Instagram, donde una publicación de la campaña superó las 36 millones de visualizaciones y reunió más de 1.3 millones de interacciones.

Además, los organizadores indicaron que más de 17.000 personas ya se registraron en el sitio web de QuitGPT para confirmar la cancelación de su suscripción, comprometerse a dejar de usar la plataforma o difundir la campaña.

Cuál es el impacto real del boicot a ChatGPT

La plataforma contaba con cerca de 900 millones de usuarios activos semanales a fines de 2025, según datos publicados por The Information.

Aunque todavía no es posible medir el impacto real del boicot, el movimiento refleja un nivel creciente de insatisfacción entre una parte de los usuarios.

Para la socióloga Dana Fisher, de la American University, estas campañas pueden tener efecto cuando el malestar social se muestra de forma directa a través de decisiones de consumo.

La especialista sostuvo que el punto de mayor presión aparece cuando el comportamiento del consumidor se combina con una postura política reflejada en el gasto.

QuitGPT también fue comparado con otra iniciativa llamada "Resist and Unsubscribe", impulsada por el académico Scott Galloway, que promueve la cancelación de suscripciones a grandes plataformas tecnológicas.

Esa campaña propone, durante el mes de febrero, dejar de pagar servicios digitales como forma de protesta contra empresas que, según su impulsor, influyen de manera creciente en los mercados y en la política.

En este contexto, el foco principal de QuitGPT está puesto en la suscripción paga ChatGPT Plus, que tiene un valor de u$s20 dólares y ofrece acceso ampliado a funciones y modelos avanzados de IA, según una publicación de MIT Technology Review, 

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