La saturación de anuncios redefine la experiencia de uso y expone una lógica extendida en Internet: lo gratis ya no seduce, presiona
15.01.2026 • 09:59hs • Publicidad
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Más anuncios y menos paciencia: la estrategia de YouTube para forzar la suscripción
YouTube hizo cada vez más evidente su estrategia para incentivar la contratación de la versión Premium y cambió el acuerdo con los usuarios. Hace quince años, el público podía acceder sin costo al contenido después de ver un spot breve, pero con el tiempo, ese modelo cambió.
Hoy, quienes no cuentan con suscripción se enfrentan a anuncios más largos y frecuentes, que aparecen antes de iniciar un video o lo interrumpen en momentos clave. La repetición de spots y la fragmentación del contenido forman parte de la dinámica actual.
En este escenario, las plataformas utilizan la publicidad no solo como fuente de ingresos, sino también como herramienta para modificar la experiencia de uso y marcar la diferencia entre el acceso gratuito y el pago. Pero YouTube no es la única que despliega esta estrategia, otras plataformas usan tácticas similares, aunque un poco más sutiles:
- Netflix limita las cuentas compartidas
- Disney+ baja la calidad de video en planes básicos
- Spotify fuerza el modo aleatorio con anuncios
La diferencia es que YouTube termina generando una experiencia de visualización hostil, donde el servicio se vuelve intolerable a menos que los usuarios paguen para mejorar la experiencia.
Este modelo refleja la lógica de Internet en estos años, donde las plataformas ya no crean productos tan buenos como para que la gente elija paga, sino que construyen planes gratuitos malos para que no quede otra alternativa.
Esta estrategia se sostiene en el cambio de hábitos de los consumidores que, habituados a un Internet fluido y sin interrupciones, viven las interrupciones como algo intolerable, según Xataca.
Uno de cada tres videos que ves en YouTube está hecho por una IA
El paisaje de lo que consumimos a diario en internet cambió para siempre. Un reciente análisis de la firma Kapwing sobre el algoritmo de YouTube reveló una cifra inquietante: entre el 21% y el 33% de los videos recomendados por la plataforma son producidos de manera automática y generados íntegramente con Inteligencia Artificial (IA).
Este fenómeno, que ya redefine el flujo de recomendaciones, se divide en dos categorías que están inundando las pantallas:
- IA Slop: Videos de baja calidad, con estructuras repetitivas y nulo valor informativo, creados masivamente solo para ocupar espacio.
- Brainrot: Contenidos hipnóticos, extraños o absurdos, diseñados para capturar la atención de forma continua sin ofrecer narrativa ni contexto.
¿Por qué el algoritmo nos muestra esto? La respuesta es económica. Los contenidos generados con IA son extremadamente baratos de producir y permiten a los canales publicar volúmenes industriales de videos.
Este esquema encaja perfecto con los incentivos de YouTube: el algoritmo prioriza el tiempo de reproducción. Si un video hipnótico logra que el usuario no cierre la pestaña, el sistema lo premiará con millones de visitas, sin importar si el contenido fue creado por un humano o una máquina.
Dato clave: El relevamiento detectó 278 canales globales integrados exclusivamente por "IA slop". En Argentina, estas cuentas ya superan los 8.5 millones de suscriptores.
La propagación del "slop" automatizado plantea una amenaza existencial para los youtubers tradicionales. Mientras un creador humano tarda días en guionar, grabar y editar un video, una granja de servidores puede generar miles en minutos. Aunque la plataforma incorporó herramientas para detectar deepfakes, el problema del contenido basura sigue creciendo