Un estudio enciende las alarmas: el IA Slop y el "brainrot" dominan las recomendaciones, desplazando a los creadores humanos con contenido de baja calidad
07.01.2026 • 09:24hs • Redes sociales
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La trampa del algoritmo: por qué uno de cada tres videos que ves en YouTube está hecho por una IA
El paisaje de lo que consumimos a diario en internet cambió para siempre. Un reciente análisis de la firma Kapwing sobre el algoritmo de YouTube reveló una cifra inquietante: entre el 21% y el 33% de los videos recomendados por la plataforma son producidos de manera automática y generados íntegramente con Inteligencia Artificial (IA).
Este fenómeno, que ya redefine el flujo de recomendaciones, se divide en dos categorías que están inundando las pantallas:
- IA Slop: Videos de baja calidad, con estructuras repetitivas y nulo valor informativo, creados masivamente solo para ocupar espacio.
- Brainrot: Contenidos hipnóticos, extraños o absurdos, diseñados para capturar la atención de forma continua sin ofrecer narrativa ni contexto.
El negocio de la cantidad sobre la calidad
¿Por qué el algoritmo nos muestra esto? La respuesta es económica. Los contenidos generados con IA son extremadamente baratos de producir y permiten a los canales publicar volúmenes industriales de videos.
Este esquema encaja perfecto con los incentivos de YouTube: el algoritmo prioriza el tiempo de reproducción. Si un video hipnótico logra que el usuario no cierre la pestaña, el sistema lo premiará con millones de visitas, sin importar si el contenido fue creado por un humano o una máquina.
Dato clave: El relevamiento detectó 278 canales globales integrados exclusivamente por "IA slop". En Argentina, estas cuentas ya superan los 8.5 millones de suscriptores.
Un desafío para los creadores humanos
La propagación del "slop" automatizado plantea una amenaza existencial para los youtubers tradicionales. Mientras un creador humano tarda días en guionar, grabar y editar un video, una granja de servidores puede generar miles en minutos.
Aunque la plataforma incorporó herramientas para detectar deepfakes, el problema del contenido basura sigue creciendo. Investigaciones externas estiman que el 57% del contenido total de internet ya podría tener origen artificial. Ante este escenario, la discusión de fondo es si la cantidad de interacciones debería seguir siendo el único criterio para decidir qué aparece en nuestra pantalla