Bluesky, la red social descentralizada que surgió como alternativa a X (exTwitter), alcanzó un nuevo hito al superar los 40 millones de usuarios a nivel global.

En medio de este crecimiento sostenido, la plataforma anunció que trabaja en una función que promete cambiar la dinámica de interacción en redes sociales.

Bluesky lanza polémica función tras romper récord de usuarios

Se trata de un botón para dejar "no me gusta" en determinados contenidos. La herramienta, aún en fase de prueba, busca ofrecer a los usuarios mayor control sobre el contenido que aparece en sus feeds, aunque su implementación ya genera debate por el impacto que podría tener en la calidad de las conversaciones.

A diferencia de otras redes sociales que evitaron incorporar esta opción por temor a fomentar la negatividad, Bluesky plantea un enfoque más técnico. El "no me gusta" será una acción privada, es decir, no se mostrará públicamente ni afectará la visibilidad de los posteos de forma directa. 

En cambio, funcionará como una señal para el algoritmo, que ajustará las recomendaciones en la sección "Descubre" y otros espacios personalizados. Según explicaron desde la compañía, el objetivo es "mejorar la calidad de la conversación y dar a las personas un mayor control sobre su experiencia".

La decisión de avanzar con esta función se da en un contexto de expansión acelerada. Bluesky ya alcanzó el 80% de su meta de 50 millones de usuarios, y planea llegar a ese número en los próximos 500 días.

Bluesky, competencia de X (exTwitter), lanza polémica función para dejar 'no me gusta' en la app

En paralelo, la plataforma también prueba otras herramientas para fortalecer la interacción local, como la priorización de respuestas de personas cercanas geográficamente. Estas medidas buscan consolidar una comunidad más conectada y relevante, en línea con la filosofía de descentralización que define al proyecto desde sus inicios.

Sin embargo, el botón de "no me gusta" no está exento de polémica: muchos señalan que la función podría ser malinterpretada como una forma de censura o rechazo, incluso si no tiene consecuencias visibles para el autor del posteo.

En este sentido, el debate recuerda las discusiones que tuvieron lugar en otras plataformas como Facebook y YouTube, donde el "dislike" generó tensiones entre usuarios, creadores y moderadores.

Bluesky, que nació como un proyecto impulsado por Jack Dorsey, exCEO de Twitter, se posicionó como una red social que prioriza la transparencia, la interoperabilidad y el control del usuario.

Su arquitectura basada en el protocolo AT permite que los usuarios elijan sus propios algoritmos y servidores, lo que representa una ruptura con el modelo centralizado de las redes tradicionales. La incorporación del "no me gusta" se inscribe en esa lógica: una herramienta que no busca castigar, sino afinar la experiencia de navegación.

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