Wonderful, la startup de inteligencia artificial, levantó u$s550 millones en una ronda Serie C liderada por Insight Partners, con participación de Salesforce e inversores existentes, y alcanzó una valuación de u$s5.000 millones.
El proyecto desarrolla un sistema operativo de IA, llamado AI OS, pensado para grandes empresas que permite coordinar agentes de IA, automatizar procesos, desarrollar aplicaciones y conectar los distintos sistemas y datos que utiliza una organización.
La compañía, que opera en más de 35 mercados, destinará el capital a acelerar el desarrollo de su plataforma y ampliar sus equipos de despliegue, mientras avanza con su expansión en Latinoamérica, donde Argentina funciona como centro de operaciones y talento regional.
Wonderful fue fundada en 2025 por Bar Winkler y Roey Lalazar con el objetivo de desarrollar una infraestructura de IA para grandes empresas y evolucionó hacia un sistema operativo capaz de coordinar:
- Agentes
- Aplicaciones
- Flujos de trabajo
- Integraciones
Desde su última ronda de inversión, anunciada en marzo de 2026, Wonderful pasó de operar en 30 a más de 35 mercados y alcanzó los 650 empleados a nivel global.
Además, la compañía ya trabaja con cerca de 100 clientes empresariales de sectores como:
- Servicios financieros
- Telecomunicaciones
- Salud
- Manufactura
- Utilities
- Retail
Federico Ruiz Guiñazú, Gerente General para Cono Sur de Wonderful
Como funciona la plataforma de IA para grandes empresas
El modelo de negocio de Wonderful combina el acceso al AI OS con el acompañamiento de equipos de ingeniería que trabajan junto a los clientes para integrar la tecnología con sus sistemas existentes y llevar los primeros casos de uso a producción.
Un AI OS es el sistema operativo que permite que la IA funcione de manera coordinada dentro de una empresa. Así como un sistema operativo conecta las aplicaciones, los datos y los recursos de una computadora, el AI OS conecta agentes, aplicaciones, modelos, información y procesos de negocio.
La estructura comercial contempla una licencia de la plataforma y un esquema de consumo asociado al uso, que se define de acuerdo con la escala, el alcance y la complejidad de cada implementación.
Una vez puesto en marcha el primer proyecto, la compañía busca que las empresas puedan sumar nuevos agentes, aplicaciones y procesos sobre la misma infraestructura.
La estrategia también apunta a que los clientes ganen autonomía con el tiempo. Los ingenieros de despliegue trabajan junto a los equipos internos para implementar las primeras soluciones y transferir los conocimientos necesarios para que puedan desarrollar y escalar nuevos usos de IA por cuenta propia.
"Lo relevante deja de ser que las compañías hagan más rápido o a menor costo lo que ya hacen, sino lo que pueden hacer por primera vez: procesos, productos y modelos de negocio que hasta hace poco no eran viables", indicó Federico Ruiz Guiñazú, gerente general de Wonderful para el Cono Sur.
Crecimiento y expansión tras su nueva inversión
Con los u$s550 millones de la nueva ronda, Wonderful busca acelerar el desarrollo de su plataforma, ampliar sus equipos de despliegue y acompañar la demanda de grandes empresas que buscan incorporar IA en sus operaciones.
La compañía también busca profundizar su presencia internacional: desde la Serie B, anunciada en marzo de 2026, pasó de operar en 30 a más de 35 mercados y alcanzó los 650 empleados a nivel global.
Por otro lado, Argentina ocupa un lugar central en su estrategia de expansión. La startup ya cuenta con un equipo regional de 16 personas que trabaja para Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia, y proyecta llevarlo a entre 30 y 40 profesionales antes de fin de año.
"El financiamiento nos permite acelerar el despliegue en el Cono Sur y llegar antes a más empresas", agrega Guiñazú.
La expansión estará acompañada por nuevos despliegues de su tecnología en empresas locales. La compañía ya cuenta con clientes en producción en Argentina y busca ampliar el uso de su plataforma dentro de cada organización, pasando de un primer caso de uso a múltiples agentes, aplicaciones y procesos.
"Cuando la IA deja de ser una herramienta puntual y pasa a ser la capa sobre la que opera toda la organización, lo que cambia es el alcance de lo que la empresa puede proponerse", concluye.