Estudiantes de UdeSA ganaron más de u$s32.000 gracias a la plataforma con inteligencia artificial, AgentPay, y ganaron más de u$s32.000
14.05.2026 • 16:20hs • Orgullo argentino
Orgullo argentino
De San Andrés al mundo: Anthropic premia con u$s30.000 a alumnos con modelo de IA que combate el fraude
La Universidad de San Andrés es centro en el ecosistema tecnológico regional, gracias al trabajo de tres alumnos de la licenciatura en Negocios Digitales que crearon AgentPay, una herramienta diseñada para frenar fraudes financieros en tiempo real mediante IA.
El proyecto obtuvo el primer puesto en el hackatón "Push to Prod", una competencia enfocada en innovación tecnológica e inteligencia artificial que reunió a cientos de participantes de distintos países de la región.
La iniciativa fue creada por los estudiantes Ignacio Aracena, Mauro Proto Cassina y Nicolás Spagnuolo, quienes diseñaron una solución orientada a reforzar la seguridad de las transacciones realizadas por agentes de IA autónomos.
El evento tomó relevancia por ser la primera visita oficial de Anthropic a Sudamérica. La compañía, reconocida por desarrollar la IA Claude, organizó el encuentro junto a Kaszek y Digital House.
Más de 3.000 personas se postularon para participar del hackatón, aunque solo 250 fueron seleccionadas para competir en la jornada intensiva de programación y desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial.
En ese contexto, el equipo de UdeSA obtuvo el máximo reconocimiento del certamen debido al éxito de su propuesta técnica y el enfoque de seguridad aplicado en AgentPay.
Alumnos de uDeA crearon un sistema antifraude con IA y conquistaron a los creadores de Claude
Como premio, los estudiantes recibieron u$s30.000 en créditos de APIs otorgados por Anthropic y otros u$s2.000 en efectivo entregados por Kaszek para continuar con el desarrollo de la iniciativa.
AgentPay funciona como una capa de protección para agentes de IA que realizan operaciones financieras de manera autónoma.
El sistema intercepta cada instrucción de pago antes de que se ejecute y verifica si la transacción coincide con los parámetros autorizados. En caso de detectar inconsistencias, alteraciones o intentos de manipulación, la plataforma bloquea automáticamente la operación para evitar movimientos fraudulentos o errores críticos.
Uno de los aspectos más destacados del desarrollo es que no depende de otra inteligencia artificial para supervisar el proceso. En cambio, utiliza reglas de programación determinísticas, pensadas para reducir riesgos vinculados a alucinaciones o ataques maliciosos.
La propuesta llamó la atención del jurado por abordar uno de los desafíos más discutidos actualmente dentro de la industria tecnológica: cómo garantizar que los agentes de IA puedan operar con autonomía sin comprometer la seguridad financiera.