La unidad número 100.000 fue entregada días atrás en la planta de Dresde, donde se lo fabrica en una única versión de 136 CV y 230 kilómetros de autonomía.

El Volkswagen e-Golf fue un pionero: fue el primer vehículo 100% eléctrico masivo de la firma de Wolfsburg –sin contar al e-Up! lanzado en 2013, pero que no logró su mismo nivel de aceptación- y que sentó las bases para lo que ahora es la prometedora gama ID, de la que surgió su reemplazante, el novedoso ID.3. Pero a diferencia de otros autos que se despiden por sus bajas ventas, el e-Golf comienza su retiro del mercado manteniendo su éxito, con 100.000 unidades entregadas hasta la fecha.

A principios de la década, Volkswagen comenzó a encarar la estrategia de electrificación de su gama -que terminaría dando lugar a la familia ID- con el desarrollo de variantes híbridas y 100% eléctricas de su line up. Así nació en 2013 el e-Golf, que se sumó al híbrido Golf GTE anunciado para Argentina pero cuyo lanzamiento no se llegó a concretar. Un año después llegó a los concesionarios europeos en su versión inicial de 115 CV asociado a un paquete de baterías de 24,2 kWh que le permitían lograr una autonomía de 190 kilómetros.

En 2017 recibió una importante actualización en la que incorporó un paquete de baterías de mayor capacidad -35,8 kWh- y más potencia -136 CV-, por lo que su autonomía mejoró hasta los 300 kilómetros según el viejo ciclo de homologación, o a 230 kilómetros de acuerdo al más actual y preciso WLTP.

Justamente una unidad de estas características se convirtió en la número 100.000 en ser entregada a su propietario días atrás en la propia planta de Dresde –la denominada Fábrica de Cristal-.

Al respecto, Holger B. Santel, director de Ventas y Marketing de Volkswagen Alemania, expresó: "El e-Golf ha sido nuestro embajador para la movilidad eléctrica durante más de cinco años. El hito alcanzado hoy, con 100.000 entregas, es una confirmación del éxito de la misión e-Golf. En consecuencia, este juega un papel importante en el cambio de movilidad para muchos clientes, y allana el camino para el nuevo ID.3".

Tal como lo señalamos anteriormente, a pesar de que no tendrá un sucesor directo dentro en la octava generación del hatchback mediano, ya que será reemplazado por el ID.3, el e-Golf sigue logrando muy buenos niveles de venta: entre enero y octubre de este año fueron comercializadas alrededor de 27.900 unidades en países como Noruega, Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Holanda -sus principales mercados-, una demanda aún mayor que la de 2018, cuando se entregaron 24.800 unidades.

Su éxito fue tal que, además de ser fabricado en la sede central de Wolfsburg, parte de la producción tuvo que ser derivada al complejo industrial de Dresde, que actualmente está encarando una profunda transformación para recibir al ID.3 que por ahora se produce en la planta de Zwickau y hacia principios de 2020 saldrá de la icónica Fábrica de Cristal.

"Desde 2017, el e-Golf ha convertido la Fábrica de Cristal en un vibrante escaparate de la movilidad eléctrica. Este año produciremos más de 16.000 unidades, un récord histórico. Estamos encantados de haber logrado este nuevo hito", destacó Henning Schulzki, director de Ventas y Marketing de la factoría de Dresde, indicó 16 Válvulas.

 

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