Tomar un aperitivo y un café de paso al cambiar de tren sin ponerse a la cola y salir con la mercancía de la tienda sin que salte la alarma ya es ya posible con el teléfono, y podría convertirse pronto en algo cotidiano. Así, empresas como la cadena neerlandesa de supermercados Albert Heijn o el especialista suizo de ultramarinos Valora han inaugurado en 2019 las primeras tiendas sin caja, Albert Heijn to Go y Avec Box, en sus respectivos países. Los clientes toman los productos y los pagan directamente a través del teléfono. 

Por otra parte, hace poco que el mayorista de material de montaje y fijación Würth permite a sus clientes profesionales comprar al margen de los horarios de apertura en establecimientos sin personal. El teléfono actúa así como llave digital y como tarjeta virtual de cliente.

El celular es tanto impulsor como precursor de la transición digital en el comercio minorista: así, ha pasado de ser un mero teléfono a un auxiliar cotidiano multifuncional, con función de pago incluida. Al fin y al cabo, el lanzamiento de Google Pay y Apple Pay hacia mediados o finales de 2018 impulsó considerablemente los pagos con el móvil. 

En una encuesta a los consumidores, la empresa de consultoría estratégica Oliver Wyman constató a principios de 2019 cambios en el comportamiento de pago, y eso a pesar de que en el momento de realizarse la encuesta había aún muy pocos bancos compatibles con los monederos digitales de las empresas de internet.  

Según el sistema operativo del móvil, las tarjetas de crédito y las cuentas bancarias están, no obstante, sometidas a ciertas restricciones: por ejemplo, las extendidas tarjetas de débito solo funcionan en las aplicaciones de pago de las cajas de ahorros y de los bancos populares. Además, hasta hace poco solo estaban disponibles para los móviles con Android, puesto que Apple se negó durante mucho tiempo a habilitar la interfaz NFC necesaria para pagar con el móvil utilizando aplicaciones ajenas. Tampoco en los monederos digitales de Apple y Google es posible utilizar cualquier tarjeta de crédito.

No obstante, los obstáculos van desapareciendo y cada vez habrá más clientes que puedan pagar con el móvil en caja: así, los bancos populares y las cajas de ahorros pretenden incorporar Apple Pay a finales de 2019. Por otra parte, en el monedero de iOS podrán utilizarse también tarjetas de débito a partir de 2020. 

Con la disponibilidad de opciones de pago sencillas con el móvil, el uso del teléfono en el POS aumentará rápidamente. Según el estudio "Mobile in Retail 2019" de GS1 Germany, los comerciantes encuestados prevén que, en un plazo de cinco años, casi uno de cada cuatro pagos realizados en POS de Alemania tenga lugar a través del móvil. «Según nuestros cálculos, el teléfono móvil reemplazará a medio plazo a la tarjeta, como ya ha sido el caso de otras tecnologías, como la navegación y la fotografía», explica Volkmar Block, del proveedor de servicios de pago Ingenico. El hardware necesario está ya presente en el comercio; así, la mayoría de las terminales de tarjetas son compatibles con NFC para pagar sin contacto o con el móvil desde hace ya muchos años.

Además de tarjetas compatibles con NFC y de teléfonos móviles, en estas terminales los clientes también pueden emplear la llamada "tecnología ponible" para pagar como relojes con NFC o dispositivos de seguimiento deportivo. Esto resulta especialmente cómodo, puesto que, mientras se lleve puesto el dispositivo, suele ser posible pagar sin autentificaciones adicionales, es decir, con total soltura. En un futuro habrá incluso prendas de ropa o joyas con función de pago NFC.

Numerosos proveedores de pagos como Adyen, CCV, Ingenico y Wirecard, así como los proveedores de los bancos S-Payment (cajas de ahorros) y VR Payment (bancos populares y cooperativas de crédito rurales), presentarán en la EuroShop soluciones para el pago con el móvil, además de la generación actual de terminales compatibles con NFC para el uso estacionario. 

También es posible aceptar los métodos de pago móviles basados en códigos QR con una aplicación, una tableta o un teléfono. A través de la aplicación mPOS, por ejemplo, Wirecard presenta a los minoristas alemanes una variante sencilla y técnicamente sin complicaciones para ofrecer a los clientes chinos sus procesos de pago preferidos, es decir, Alipay y Wechat Pay. 

Con la creciente difusión y aceptación de los procedimientos de pago móviles, aumentará también la relevancia de la autocaja móvil. Entre las principales cuestiones a las que se enfrentan las empresas del comercio en cuanto a la autocaja se incluyen los problemas de seguridad (hurtos), los productos autorizados a partir de ciertas edades (por ejemplo, el alcohol, el tabaco o los DVD) y la desactivación de productos con antirrobo. La EuroShop ofrece respuestas también en este sentido: además de empresas emergentes como Rapitaq, aquellas que ya están consolidadas, como Nedap y SES Imagotag, presentan etiquetas inteligentes que combinan indicación del precio, marketing y antirrobo automático de los artículos.

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