Los inversores están ávidos de nuevas empresas a las que dirigir su capital, pero no a cualquier precio. Antes de empezar a cotizar, las tecnológicas se someten a un intenso proceso de entrenamiento, necesario para cruzar el alto muro de Wall Street. A veces, como en el caso de We Work, la resistencia es demasiado alta y la compañía se queda en la costa oeste. En otros casos, como en el de Uber, sólo se consigue con la renuncia de su fundador a mantener las riendas ejecutivas.
Cotizar en el Nasdaq o en la Bolsa de Nueva York implica cumplir con intensos requisitos de gobernanza y, sobre todo, estar dispuesto a una dedicación casi absoluta para satisfacer las expectativas trimestrales del mercado.
Las acciones de las start ups suelen contar con diferentes derechos de voto que tratan de garantizar que los fundadores mantienen el control, incluso cuando la compañía comienza a cotizar. Este escenario provoca reticencias entre los inversores, que temen un exceso de poder por parte de los rebeldes de Silicon Valley.
El estreno de Facebook en Bolsa con mal pie (cayó un 40% en los primeros seis meses de cotización) le obligó a acatar la ortodoxia. Sin embargo, siete años después de la OPV de la red social, Zuckerberg sigue chocando con el sistema. Su proyecto de lanzamiento de la moneda virtual Libra ha contado con una feroz oposición entre los reguladores y le ha obligado a comparecer ante el Congreso.
Tesla
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La personalidad de Elon Musk (48 años) pudo más que las regulaciones: por anunciar en Twitter sin pasar por la SEC que planeaba la retirada del mercado de Tesla Motos, tuvo que someterse a la apertura de una investigación criminal. El proceso se saldó con la renuncia de Musk a la presidencia de la compañía durante tres años y casi le costó el puesto de consejero delegado. Su pugna con el regulador de los mercados es constante.
Uber
Uber se encontraba preparando la salida a Bolsa cuando cinco inversores de la compañía exigieron a su fundador, Travis Kalanick, su dimisión. Kalanick se vio afectado por una investigación interna de la cultura corporativa de la compañía motivada por denuncias de acoso sexual y discriminación en la empresa. La renuncia del fundador no fue suficiente para garantizar el éxito de Uber en Bolsa.
WeWork
La OPV de la empresa de alquiler de oficinas se acogió con frialdad en el mercado por las dudas que generaba que su fundador, Adam Neumann, se mantuviera al frente. Antes de que la operación se diera por fracasada se limitó el poder del directivo, pero no fue suficiente. Finalmente, Neumann, de 40 años, tuvo que vender acciones y renunciar al consejo para mantener a flote WeWork.
Snapchat
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Desde la salida a Bolsa de la aplicación de mensajes que desaparecen Snapchat, en febrero de 2017, las acciones permanecen a la baja. La trayectoria de Snap está profundamente marcada por la personalidad de su fundador, Evan Spiegel (29 años), al filtrarse correos en los que se refería de forma despectiva a las mujeres durante su época universitaria.
Twitter / Square
La genialidad de Jack Dorsey hace que pueda dirigir dos empresas, con dos destinos distintos. Square, una tecnológica de medios de pago, ha multiplicado por cinco su tamaño desde que salió a Bolsa en 2015. En cambio, las acciones de Twitter se encuentran a la baja mientras se sitúa de manera permanente en el ojo del huracán. La última polémica: prohibir los anuncios de los políticos.
Larry Page y Sergey Brin fundaron con éxito la compañía en 1998 pero, apenas cinco años después, se toparon con problemas para digerir su crecimiento por lo que eligieron a Eric Schmidt, máximo ejecutivo de la empresa de software Novell, como consejero delegado. Schmidt diseñó la salida a Bolsa en 2004 y se mantuvo en el cargo hasta 2011, cuando Page retomó las riendas ejecutivas.
Apple
El choque de poderes entre los fundadores de Apple derivó en la relegación de funciones de Steve Jobs en la cúpula de la compañía, lo que le obligó a dimitir. Era 1985 y Jobs volvió a Apple una década después para iniciar una profunda revisión estratégica que convirtió a la compañía en el gran éxito que es hoy.