En cuestión de solo dos días, tres CEOs de destacadas empresas presentaron su renuncia la semana pasada: Adam Neumann, CEO de WeWork (alquiler de oficinas); Kevin Burns, CEO de Juul Labs (vapeadores); y Devin Wenig, CEO de eBay (ecommerce). Las razones de su salida van desde gastos excéntricos y objetivos incumplidos con los inversionistas hasta malas decisiones en una campaña de publicidad.

Según un informe de Forbes, 40% de los nuevos líderes fracasan en sus primeros 18 meses de gestión. No siempre la dirección de un CEO lleva al fracaso a una compañía, a veces hay otros factores que pueden influir, afirma una nota del sitio La República.

Los codirectores del centro de estudios del gobierno corporativo del Cesa, Alexander Guzmán y María Andrea Trujillo, coinciden en que se debe prescindir de un CEO cuando el mismo no proyecta una buena imagen. Según Trujillo, el CEO se transforma en el canal de comunicación hacia los diferentes grupos de interés o hacia el mercado si la empresa está listada en bolsa.

Un ejemplo claro es el de WeWork, empresa dirigida por Adam Neumann, un ejecutivo con una vida polémica con excesivos gastos y excentricidades. Esto no gustó a los inversionistas, y según varios medios, fueron los que presionar para concretar su salida. Esta misma desconfianza de los inversionistas hizo que se cuestionara si Neumann podía realmente liderar la salida a bolsa de WeWork.

Peter Montes, experto del Inalde Bussiness School, puntualizó que la parte administrativa de una empresa ve el día a día de la operación, mientras que la junta directiva visualiza el futuro de la compañía. Si un presidente o gerente no cumple con las metas de ambos extremos o no construye confianza, debe ser removido de su cargo.

Montes señaló que los indicadores positivos no son suficiente, pues las juntas directivas han prescindido de algunos gerentes cuando no piensan a futuro y no tienen clara la estrategia de la empresa a largo plazo. Un ejemplo es la salida de Travis Kalanick, CEO de Uber, quien no pensó en el negocio a largo plazo al concentrarse en sus problemas personales y por eso que se tuvo que apartar del cargo, para hacer reestructuraciones.

Luis Fernando Martín, director del PHD del Aden Business School, destacó que una junta directiva tiene también la necesidad de darle otro viraje que encamine a la empresa hacia otros rumbos. En este sentido "a veces es bueno que alguien de afuera de otro punto de vista, que entre alguien de otro sector y le de un cambio, si es necesario, a la empresa", afirma Martín.

Ese es el caso de eBay, donde Devin Wening debió renunciar a su cargo de CEO tras discordias con la junta directiva y la necesidad de una revisión estratégica de su negocio, pues el mercado en línea está en constante cambio.

Luz María Rivas, coordinadora del área de estrategia de la Escuela de Administración de Eafit, afirmó que es importante tener en cuenta el estilo de liderazgo que se quiere, pues la manera que tiene de entender el mundo, está marcada por su historia de vida. "Un CEO puede haber tenido mucho éxito en el ámbito financiero, pero si está en una empresa donde lo que se requiere es innovación, pues no tendrá mucho éxito", explicó.

Los expertos coinciden en que la imagen, la actitud, la visión a futuro y la falta de claridad entre lo que quiere el gobierno corporativo y el mercado, son algunas de las razones por las que se prescinde de un CEO.

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