Puntos importantes
NVIDIA y Palantir lideran la carrera por la IA soberana, el negocio que Wall Street ya vigila como la próxima gran apuesta tecnológica.
El concepto implica que países y empresas entrenen y operen sus propios modelos de inteligencia artificial sobre infraestructura propia, sin depender de plataformas de terceros ni ceder el control de sus datos.
La idea cobró fuerza en el último episodio del pódcast Compound and Friends, donde el analista Dan Ives, de Wedbush Securities, identificó a ambas compañías como las principales beneficiarias de esta tendencia.
En el mismo programa, el cofundador de Fundstrat, Tom Lee, fue más allá y advirtió sobre los riesgos de resignar el control de los modelos: "China controlando estos modelos hará que estos bucles recursivos te vuelvan más tonto. O pueden llevarte a conclusiones equivocadas, es una especie de control mental".
Qué es la IA soberana y por qué NVIDIA apuesta u$s85.000 millones en 15 años
La IA soberana propone que cada nación o corporación conserve sus datos, modelos y capacidad de cómputo bajo su propia jurisdicción, en lugar de enviar información sensible a proveedores de nube extranjeros. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, promueve esta visión desde hace años ante gobiernos de India, Japón, Francia y Canadá.
Huang calcula que la construcción de esta infraestructura global demandará u$s85.000 millones en los próximos 15 años, cifra que la convertiría en el mayor despliegue de infraestructura de la historia.
En julio pasado reforzó esa apuesta con una inversión de 500 millones de libras esterlinas en NScale, una empresa de nube británica, y calificó al Reino Unido como una futura "superpotencia de IA".
El mercado ya le pone números concretos al fenómeno. Según Precedence Research, la infraestructura de IA soberana podría alcanzar los u$s177.000 millones para 2035, con un crecimiento anual compuesto del 28%. PitchBook proyectó u$s148.000 millones para 2032 y definió el segmento como un "superciclo de inversión" respaldado por capital estatal.
Palantir facturó u$s764 millones en un trimestre solo con clientes comerciales de Estados Unidos
Palantir aplica la misma lógica al sector privado. En junio se asoció con NVIDIA para crear un sistema operativo de IA soberana que integra los modelos abiertos Nemotron con las plataformas:
- AIP
- Foundry
- Ontology
- Apollo
La solución permite a empresas y agencias gubernamentales entrenar modelos en su propio hardware y retener los parámetros sin alquilar APIs externas.
Los resultados financieros del segundo trimestre de 2026 confirman la tracción: los ingresos comerciales en Estados Unidos crecieron un 149% interanual hasta u$s764 millones, mientras que la facturación total subió un 93% a u$s1.940 millones. El CEO Alex Karp lo vinculó directamente con la demanda de soberanía.
"La demanda de soberanía en IA se desató. Palantir es la única compañía que demostró que puede transformar tokens en valor económico real", afirmó en la presentación de resultados.
La compañía cerró contratos comerciales en EE.UU. por un récord de u$s2.132 millones en el trimestre y elevó su guía de ingresos anuales a más de u$s8.150 millones.
El debate en Wall Street: ventaja estratégica real o marketing con nueva etiqueta
Pese al entusiasmo, el mercado no descarta que la IA soberana sea más un relato de ventas que una ventaja técnica diferencial. Palantir cotiza a unas 133 veces ganancias, muy por encima de la media de 30 del sector de software en EE.UU., lo que deja poco margen para tropiezos.
Tom Lee matizó que los inversores institucionales todavía tienen margen para sumar exposición a la IA, pero señaló que las mayores ganancias se concentraron hasta ahora en un grupo reducido de participantes tempranos.
En la Argentina, el concepto de IA soberana todavía no tiene un correlato directo en políticas públicas, aunque la región ya observa movimientos. El Salvador, por ejemplo, firmó a principios de 2025 una carta de entendimiento con NVIDIA para desarrollar infraestructura de IA nacional bajo esa misma premisa.
Con NVIDIA desplegando centros de datos en Europa, Asia y América y Palantir capitalizando la demanda empresarial, la IA soberana se perfila como el nuevo eje de la disputa por el control tecnológico global.