Polygon, uno de los principales ecosistemas cripto, corrigió vulnerabilidades críticas en su red PoS mediante dos hard forks denominados Austin y Kyoto, que actualizaron los clientes Bor y Heimdall.
Las fallas incluían riesgos de denegación de servicio y agotamiento de recursos de validadores, pero fueron solucionadas de forma proactiva antes de hacerse públicas y no se detectó explotación en la red principal.
Polygon resolvió fallas de seguridad críticas de su red a tiempo
Polygon Labs reveló que las vulnerabilidades afectaban a Bor, el cliente de ejecución, y a Heimdall, encargado de la coordinación de validadores y consenso.
En Bor, los problemas estaban vinculados al procesamiento de bloques y podían provocar que los nodos se ralentizaran o quedaran fuera de servicio.
El hard fork Austin cerró dos vías de denegación de servicio: una relacionada con eventos de sincronización de estado y otra con el campo TxDependency, que permitía incluir datos excesivos en los bloques.
En Heimdall, la vulnerabilidad más grave permitía que una transacción especialmente diseñada obligara a los validadores a llevar a cabo un trabajo de procesamiento excesivo, generando un potencial ataque de agotamiento de recursos.
Polygon corrigió vulnerabilidades críticas en su red antes de que alguien pudiera explotarlas
El hard fork Kyoto corrigió este problema al establecer límites de procesamiento y actualizar el cliente a la versión v0.11.0.
Las correcciones se desplegaron primero de manera privada en la red de pruebas Amoy y luego se activaron en la mainnet. Solo después de asegurar que la red estaba protegida se hicieron públicos los detalles técnicos, reduciendo el riesgo de que atacantes aprovecharan el período de exposición.
Los nodos que ejecutan versiones antiguas de Bor y Heimdall quedaron fuera del consenso y deben actualizarse a Bor v2.10.0 y Heimdall v0.11.0 para volver a participar en la red canónica.
Polygon Labs enfatizó que ninguna de las vulnerabilidades fue explotada en la red principal y que las correcciones conforman la resiliencia del ecosistema frente a ataques de denegación de servicio.
Tras la divulgación, el token POL (antes MATIC) registró una caída del 2,4%, y se estancó cerca de los u$s0,10 por unidad.
La apuesta de Polygon por transacciones confidenciales con stablecoins para bancos
Polygon lanzó en mayo de 2026 un sistema de pagos privados con stablecoins dirigido a instituciones financieras, mediante el protocolo de privacidad Hinkal y pruebas de conocimiento cero.
La innovación permite transferencias confidenciales en la red sin exponer remitente, receptor ni montos, un requisito clave para que bancos, tesorerías y fintech adopten infraestructura on-chain.
La nueva funcionalidad se integra directamente en la wallet de Polygon, habilitando transacciones privadas de stablecoins bajo un esquema no custodial.
Los fondos nunca quedan en manos de Polygon ni de Hinkal, sino que se mueven a través de un pool protegido que valida cada operación con pruebas de conocimiento cero. Esto garantiza que las transferencias sean verificables sin revelar información sensible.
Para las instituciones, significa poder realizar pagos con la velocidad y bajo costo de las cadenas públicas, pero con la confidencialidad operativa que ya tienen en los sistemas bancarios tradicionales.
Polygon definió esta característica como un paso necesario para que los flujos empresariales de stablecoins migren de pilotos experimentales a operaciones recurrentes.
Hasta ahora, cada transferencia de stablecoins en una blockchain pública exponía tres datos: quién envía, quién recibe y cuánto se transfiere.
Con la capa de privacidad de Polygon, las instituciones pueden mantener la trazabilidad regulatoria mediante controles KYC/KYT y archivos de auditoría, pero sin difundir públicamente los detalles de cada operación.
Este avance posiciona a Polygon como un Open Money Stack, una infraestructura de pagos que busca competir con otras cadenas que también exploran carriles confidenciales, como Aptos con su sistema Confidential APT.