El tiempo que necesitan los ciberdelincuentes para robar información corporativa cayó a apenas 72 minutos gracias al uso de inteligencia artificial, mientras que el 95% de las empresas del mundo todavía no cuenta con un plan para enfrentar la amenaza que representa la computación cuántica sobre esos datos robados.
El dato surge del último reporte global de respuesta a incidentes de Unit 42, la unidad de ciberseguridad de Palo Alto Networks, que analizó más de 750 casos de intrusión en 50 países.
Según ese estudio, el cuarto de ataques más veloces pasó de tardar 285 minutos en 2024 a solo 72 minutos en 2025 para exfiltrar datos sensibles, un salto que la propia firma atribuye a la automatización con IA de tareas como el reconocimiento de vulnerabilidades y el movimiento lateral dentro de las redes.
Esa velocidad alimenta una técnica de espionaje conocida como Harvest Now, Decrypt Later: los atacantes roban tráfico cifrado sin poder leerlo todavía, lo almacenan y esperan a que la computación cuántica sea capaz de romper esas claves de seguridad para descifrarlo más adelante.
Contratos, historias clínicas o secretos industriales que hoy circulan protegidos podrían quedar expuestos el día que esa barrera tecnológica caiga.
Por qué el 95% de las empresas no está lista para la amenaza cuántica
Pese al riesgo, la preparación corporativa va muy por detrás de la urgencia. Un sondeo global de ISACA entre más de 2.600 profesionales de ciberseguridad y gobierno de datos reveló que el 95% de las organizaciones carece de una hoja de ruta cuántica, aunque el 62% admite que le preocupa que esta tecnología termine rompiendo el cifrado que hoy protege internet.
Facundo Díaz, presidente y fundador de The Quantum Alliance, propone medir ese riesgo con lo que llama la Regla de Mosca: sumar los años que un contrato, una historia clínica o un secreto industrial debe permanecer confidencial más el tiempo que le toma a la organización auditar y migrar su infraestructura.
"Si esa suma cruza la barrera de los próximos años, el riesgo de exposición no es un problema del futuro, sino una vulnerabilidad operativa del presente", advierte.
La red cuántica que busca blindar los datos en América Latina
El capital ya empezó a moverse detrás de esa urgencia. Según el Quantum Technology Monitor 2026 de McKinsey, la inversión global en startups de tecnología cuántica llegó a u$s12.600 millones en 2025, 6,3 veces más que el año anterior, y más de 300 organizaciones en el mundo ya trabajan activamente con proveedores del sector.
América Latina, sin embargo, carece por completo de centros de cómputo avanzado, mientras que en Norteamérica, Europa y Asia ya operan más de 40.
Para cubrir ese vacío, The Quantum Alliance está desplegando la primera red regional con capacidad cuántica e inteligencia artificial integrada, con ocho centros proyectados en:
- Buenos Aires
- Patagonia
- San Pablo
- Río de Janeiro
- Bogotá
- Santiago
- Ciudad de México
- Lima
Estos centros están pensados para que bancos, gobiernos y sectores como energía o salud procesen su información de forma local desde el primer día con criptografía poscuántica.
"Pensar que los avances cuánticos o los ciberataques son problemas de países desarrollados es el primer gran error de las empresas de la región. Cuando el atacante opera mediante un código de software que analiza y actúa a velocidad de máquina, la distancia geográfica no otorga un solo segundo de ventaja", sostiene Díaz.
Qué riesgo corren los bancos argentinos ante la transición poscuántica
La presión regulatoria también empuja el calendario. Estándares como el CNSA 2.0 de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos ya exigen que las nuevas adquisiciones de sistemas críticos sean compatibles con criptografía poscuántica a partir de 2027, un umbral que golpea de lleno a los bancos y corporaciones latinoamericanas que operan con la banca corresponsal de Nueva York o Europa: no adaptarse a tiempo puede implicar quedar fuera del sistema de pagos internacional por incumplimiento normativo.
En Argentina, Díaz fue categórico. "No conozco públicamente hoy un gran banco argentino que haya anunciado un programa integral de migración postcuántica comparable con lo que empieza a verse afuera", sostuvo a iProUP.
A eso se suma el frente de la sofisticación de la IA ofensiva, que ya derivó en incidentes como el robo de más de un terabyte de información corporativa al grupo petrolero colombiano Ecopetrol por parte de la banda de ransomware The Gentlemen, uno de los episodios que más resonó en la región en lo que va del año.
Frente a ese escenario, la recomendación de los especialistas es empezar por auditar qué algoritmos protegen hoy las bases de datos sensibles y trazar una migración gradual hacia la criptografía poscuántica antes de que la ventana para actuar termine de cerrarse.