La transformación tecnológica impulsa debates sobre regulación, desafíos laborales y cómo gravar el aporte de la inteligencia artificial en la economía
21.05.2026 • 07:49hs • TECNOLOGÍA
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Bill Gates propone que los robots y la inteligencia artificial paguen impuestos como humanos
Bill Gates lanzó una propuesta que sacude al mundo: que los robots y la inteligencia artificial paguen impuestos como cualquier trabajador. La advertencia llega en un momento clave, con la automatización avanzando sobre puestos laborales en todas las industrias.
El cofundador de Microsoft considera que el sistema tributario actual quedará obsoleto en pocos años si no se adapta al avance de la IA. Su pronóstico es directo: el cambio podría volverse necesario en un plazo de cinco años.
"Todavía no hemos llegado al punto en que necesitemos modificar por completo la estructura tributaria, pero podríamos estar en esa situación dentro de cinco años", afirmó Gates en una entrevista con el medio australiano Australian Financial Review.
La idea central de su planteo es clara: si los robots y los sistemas automatizados reemplazan tareas humanas, los Estados deberían trasladar parte de la carga fiscal desde los salarios hacia el capital tecnológico.
"Se podría intentar desplazar la carga fiscal del trabajo (al menos del trabajo de ingresos medios o bajos) al capital, o específicamente a gravar a los robots o la IA", sugirió el empresario.
Para Gates, el debate ya no debe limitarse a cuánto crecerá la productividad gracias a la inteligencia artificial. La discusión también tiene que incluir qué herramientas tendrán los gobiernos para sostener sus economías y proteger a quienes pierdan su empleo por la automatización.
El magnate fue contundente sobre el carácter excepcional de esta tecnología: "La IA no es como otras tecnologías. Asegurémonos de que la sociedad hable de ello y de qué tipo de impuestos o políticas deberían acompañar a este cambio".
Qué empresas de inteligencia artificial sobrevivirán según Bill Gates
En paralelo, Gates lanzó otra advertencia que enfrió el entusiasmo de Wall Street. Pronosticó que la mayoría de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial fracasarán, pese al furor bursátil que rodea al sector.
Su diagnóstico apunta a que el auge actual en los mercados (con índices como el Kospi de Seúl marcando récords impulsados por la IA) terminará beneficiando solo a un puñado de gigantes tecnológicos. Entre los nombres que mencionó como apuestas seguras figuran:
El resto del ecosistema, según su pronóstico, quedará en el camino. Esto incluye a numerosas compañías con valuaciones multimillonarias, muchas de origen chino, que difícilmente sobrevivan a la próxima década.
Gates también dejó una definición política: dijo asesorar a "mucha gente" del negocio tecnológico, con una excepción explícita. Aclaró que no cuenta entre sus interlocutores al dueño de Tesla y SpaceX, Elon Musk.
La propuesta de gravar a los robots no es nueva en su trayectoria. Ya en 2017 Gates había planteado que una máquina que reemplaza a un trabajador debería tributar al mismo nivel que esa persona. Ahora, con la IA generativa transformando industrias enteras, la idea recobra fuerza.
El planteo se conecta con debates que vuelven al primer plano:
- Renta básica universal
- Regulación algorítmica
- Automatización laboral
- Nuevos esquemas de recaudación
Para el cofundador de Microsoft, el riesgo no es solo económico. Si los gobiernos no actualizan sus sistemas fiscales y de protección social, la brecha entre quienes acceden a la tecnología y quienes quedan afuera podría ampliarse de manera dramática.