BlackRock invirtió u$s57,6 millones y refuerza su apuesta por una tecnología clave para el futuro de la industria financiera y digital.
30.03.2026 • 18:00hs • nuevas tecnologías
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BlackRock invierte en una firma cuántica y refuerza su estrategia IT
BlackRock invirtió u$s57.6 millones en la firma finlandesa IQM Quantum Computers, especializada en el desarrollo de computadoras cuánticas.
La operación se produce en un contexto en el que la compañía avanza con planes para salir a bolsa en los Estados Unidos.
La inversión refuerza el interés de la mayor gestora de activos del mundo en un sector que gana protagonismo dentro de la tecnología global.
IQM fue fundada en 2018 como un desprendimiento de la Universidad Aalto y del centro de investigación VTT de Finlandia. Su foco está puesto en la fabricación de computadoras cuánticas superconductoras.
A diferencia de otras compañías del rubro, IQM fabrica equipos completos y los instala directamente en las instalaciones de sus clientes, en vez de ofrecer acceso remoto a sus sistemas.
La empresa ya trabaja con algunos de los principales centros de supercomputación del mundo. En 2025, registró ingresos por al menos u$s35 millones y acumuló pedidos por más de u$s100 millones.
Nueva inversión de computadoras cuánticas por parte de BlackRock
La apuesta de BlackRock ya es conocida dentro del mercado cuántico. En 2025, participó junto a Nvidia en una ronda de inversión por u$s1.000 millones en PsiQuantum.
El avance de estas tecnologías abre interrogantes sobre su impacto en la seguridad digital. Especialistas advirtieron que, con suficiente capacidad, podrían vulnerar sistemas criptográficos actuales.
En ese escenario, redes como Bitcoin podrían verse afectadas, especialmente en lo que respecta a la protección de claves y firmas digitales.
Al mismo tiempo, BlackRock también avanza en el mundo de los activos digitales. La firma impulsa el desarrollo de la tokenización como parte de la evolución del sistema financiero.
Su CEO, Larry Fink, comparó este proceso con los inicios de internet y lo definió como un cambio estructural en la forma de operar de los mercados.
La estrategia combina así dos frentes: invertir en computación cuántica y, a la vez, expandirse en activos digitales. Para algunos analistas, se trata de una forma de anticiparse a los riesgos y oportunidades de una tecnología que todavía está en desarrollo.