Con la nueva actualización, usuarios podrán importar conversaciones previas y personalizaciones completas hacia Gemini, potenciando la integración total
27.03.2026 • 08:32hs • Tecnología
Tecnología
Google lanza la función que puede destruir a ChatGPT y cambiar para siempre las reglas del juego en IA
Cambiar de asistente de Inteligencia Artificial suele ser un dolor de cabeza. El usuario siente que "pierde" meses de entrenamiento, contextos compartidos y recuerdos que la máquina ya conoce. Para solucionar este inconveniente, Google presentó una actualización disruptiva en Gemini que permite importar directamente el historial de chat y las preferencias desde aplicaciones de terceros, como ChatGPT de OpenAI.
La tecnológica busca que la transición sea lo menos traumática posible. Según explicaron desde la compañía, empezar de cero con un asistente que no conoce al usuario "puede resultar intimidante". Con esta nueva función, Gemini podrá comprender al instante información clave: desde intereses personales hasta nombres de amigos o contextos laborales previos.
Paso a paso: Cómo hacer la "mudanza" de datos
El proceso diseñado por Google es simple y se divide en dos grandes ejes: los recuerdos y el historial completo.
Para los recuerdos y preferencias:
-
Ingresar al menú de Configuración en la app de Gemini
-
Seleccionar la opción 'Importación'
-
Gemini entregará un prompt específico. El usuario debe copiarlo y pegarlo en su IA anterior (por ejemplo, ChatGPT)
-
La otra IA generará un resumen de perfil. Basta con copiar ese texto y pegarlo nuevamente en Gemini para que el asistente "aprenda" quién es su nuevo dueño
Para el historial de chats:
-
Los usuarios podrán subir un archivo ZIP que contenga las conversaciones exportadas de otros proveedores
-
Esto permitirá que Gemini busque información en charlas pasadas para dar continuidad a tareas o proyectos que habían quedado en otras plataformas
Integración total con el ecosistema Google
Una vez importada la información, la Inteligencia Personal de Gemini cruzará esos datos con lo que ya sabe del usuario a través de Gmail, Google Fotos y el historial de búsqueda (siempre que se le otorguen los permisos).
De esta manera, Google se posiciona agresivamente en la guerra de los asistentes. Al facilitar la migración, le quita a la competencia el principal factor de retención: la memoria. Ahora, el usuario es "dueño" de su contexto y puede elegir la herramienta que mejor le rinda sin tener que volver a explicarle a la IA quién es o qué necesita.