Uber y Rivian sellaron una alianza estratégica para desplegar 50.000 robotaxis autónomos en la plataforma de transporte, con una inversión total de hasta u$s1.250 millones y un debut previsto para 2028.
El acuerdo arranca con la compra de 10.000 unidades del modelo Rivian R2, con opción de ampliar a 40.000 más antes de 2031, informó ABC News.
Las primeras ciudades serán San Francisco y Miami, con expansión posterior a más de 25 destinos en Estados Unidos, Canadá y Europa.
La inversión inicial de Uber es de u$s300 millones, sujeta a aprobación regulatoria. El monto total escala hasta u$s1.250 millones si se alcanzan los hitos de conducción autónoma nivel 4 definidos por la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE).
El CEO de Rivian, RJ Scaringe, fue contundente al presentar la alianza: "No podríamos estar más entusiasmados con esta alianza con Uber, que acelerará nuestro camino hacia la autonomía de nivel 4 para crear una de las plataformas autónomas más seguras y convenientes del mundo".
Por su parte, el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, destacó el diferencial de Rivian: "Creemos firmemente en el enfoque de Rivian, al diseñar el vehículo, la plataforma informática y el software en conjunto, manteniendo el control de la fabricación a gran escala y la cadena de suministro en Estados Unidos".
El acuerdo tiene riesgos concretos: Rivian aún no produce el R2 ni probó su sistema autónomo para robotaxis. Su planta en Georgia todavía está en construcción y la compañía ya reconoció que no cumplirá su meta de rentabilidad para 2027.
El movimiento marca el regreso de Uber al negocio autónomo tras vender su unidad Advanced Technologies Group (ATG) a Aurora en 2020.
En los últimos dos años, la empresa acumuló alianzas en el sector antes de concretar este acuerdo, que se proyecta como la mayor flota de robotaxis asignada exclusivamente a una plataforma de transporte bajo demanda.