Blue Origin, la empresa espacial de Jeff Bezos, selló una alianza con la NASA y el Instituto Tecnológico de California para desarrollar un sistema capaz de detectar y desviar asteroides que representen una amenaza para la Tierra.
El proyecto, bautizado como misión Cazador de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO Hunter), busca integrar tecnologías de defensa planetaria en la plataforma orbital Blue Ring.
Para lograrlo, combina sistemas de escaneo avanzado, análisis detallado de cuerpos celestes y métodos para desviar objetos espaciales.
Esta infraestructura modular, concebida originalmente para aplicaciones como telecomunicaciones interplanetarias o transporte de sensores, se convierte ahora en la base de una iniciativa orientada a proteger la Tierra frente a amenazas externas.
El proyecto se desarrolla en conjunto con el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA y Caltech, lo que garantiza respaldo científico y tecnológico.
NEO Hunter contempla dos fases:
- primera fase: despliegue de una flota de cubesats para acercarse al asteroide y recopilar datos precisos sobre su tamaño, composición y trayectoria
- segunda fase: aplicación de métodos de deflexión, que incluyen haces de iones y impacto cinético directo, es decir, el choque controlado de una nave contra el objeto para modificar su curso
Defensa planetaria y exploración espacial
La defensa planetaria se convirtió en un tema prioritario tras el éxito de la misión DART de la NASA en 2022, que logró desviar un asteroide mediante impacto.
NEO Hunter busca ir más allá y combinar distintas técnicas y probarlas en un entorno real, con el respaldo de una empresa privada de gran capacidad financiera y tecnológica.
El proyecto no solo apunta a proteger la Tierra, sino también a abrir camino para futuras aplicaciones en exploración espacial.
La capacidad de manipular trayectorias de cuerpos celestes podría ser útil en misiones hacia Marte o en la instalación de infraestructura orbital avanzada.